Convirtiendo una pelota de voley playa en arte

Pocas veces me he puesto a crear algo sin tener al menos una idea, un pequeño resquicio, sin que la inspiración venga a visitarme, auqnue sea brevemente, pero de esas pocas veces, al final han terminado saliendo grandes cosas.Hoy recibía una lamada. Un proyecto ambicioso y muchas ilusiones depositadas. Para ser sinceros no tenía muchas ganas, una presentación larga que apenas entendía, sin las herramientas necesarias para poder hacer absolutamente nada. Supongo que serán el tiempo y el aprendizaje, los que están haciendo que sea más práctico de lo que era antes, así que he cerrado la prewsentación, me he quedado con la esencia de lo que se desea transmitir y lo he unido a lo que me gusta para motivarme.

Ante la falta de herramientas, una simple imagen de una pelota de mi deporte favorito, el voley playa, el photoshop y el trabajo con pintura y elipses han dado como resultado un boceto de logotipo para el ambicioso proyecto.

Fotografía Olímpica Londres 2012 – Días 1 a 3

Seleccionar las fotografías que acompañarán este breve texto es cuanto menos un ejercicio visual y sentimental de los más complicados, por eso recomiendo pasar a la galería además de poner un carrusel donde van pasando una a una.

Las primeras jornadas olímpicas son de una delicia visual sin precedentes, cada ciudad aporta un escenario, en este caso Londres deja atardeceres de leyenda y eso, unido al excelente trabajo de los diseñadores y arquitectos para esta edición de los Juegos Olímpicos, deja un escenario único sobre el que plasmar cada momento especial. Aunque aún tengo mis serias dudas respecto a ese campo de hockey hierba completamente azul, un color que sin duda le va bien al rosa del vallado, pero donde la pelota no se ve un pijo a no ser que estemos viendo la tele en alta definición. El trabajo de los realizadores, con tantas televisiones de por medio, tampoco es que esté siendo de sobresaliente, pero eso es otra historia.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

De los tres primeros días de competición cabe destacar lo más importante, nuestra participación en estos juegos. Partimos como una de las naciones con más deportistas englobados dentro de deportes en equipo y ayer, exceptuando la derrota de la selección española de fútbol (de hecho de quien menos lo esperábamos, pero es que ni son los mismos ni está la “mano del santo”) y una lamentable actuación de alguno de sus componentes que perdió los nervios al final, logramos victoria en todos y cada uno de los partidos restantes, desde la estupenda actuación tanto femenina como masculina en el volley playa, la gran ventaja del equipo de ensueño de waterpolo, la fluidez del equipo de baloncesto, hasta la vuelta al marcador que le dio España en los últimos minutos en balonmano, casi pleno.

No es cómo empieza, sino cómo acaba, eso nos lo han dicho muchas veces, pero esto de los Juegos Olímpicos es una auténtica locura y nunca se sabe qué puede pasar, el único lugar donde los grandes se hunden y donde los más humildes pueden conseguir la victoria y hacer realidad un sueño, aunque esto que acabo de decir no aplique a todos esos deportes que llevan jurado de por medio, que llegan ya de vuelta y media y tienen voto predefinido.

Os invito a ver estas fotografías olímpicas, seleccionadas aunque me ha sido imposible hacer menor la colección, son preciosas, reflejan el esfuerzo, la pasión, la alegría, el dolor, la concentración, la celebración, la calma y la locura. La mejor fotografía deportiva y dónde mejor que en unos Juegos Olímpicos donde la variedad de deportes las hace posibles.

Así fue la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012

Una película en directo, ese fue el regalo que Danny Boyle, responsable de, entre otras, Slumdog Millionaire, nos hizo a los asistentes para una noche mágica. Una vuelta de tuerca a la inauguración de Atlanta 96 añadiéndole este concepto cinematográfico y muy diferente a la del pasado año, sin duda por tratarse Pekín de una ciudad milenaria en la que es más complicado hacer un recorrido rápido, mientras que Londres, al igual que Atlanta, tienen menos recorrido histórico, aunque no menos importante. Debido a esto precisamente, todos tenemos más reciente su historia y todo fue más cercano al espectador, pudiendo reconocer cada escena y cada acto con una sonrisa, con melancolía y a veces mezclando sensaciones.

En su día Slumdog Millionaire me resultó extraordinaria, la forma en la que, sin palabras, con la banda sonora, era capaz de transmitir todas las emociones. Ayer en la ceremonia volví a tener esa sensación, cuando los obreros paraban para recordar a las víctimas de las dos guerras mundiales, todosd en silencio, vista baja o al cielo y mano en el pecho y sonaban esos silbidos y la banda sonora o en esa maravillosa danza de la lucha entre la vida y la muerte, un auténtico film en directo.

El paso del espacio verde a la industria fue espectacular, a raíz de unas palabras de la obra de Shakespeare. Ver cómo todos esos voluntarios convertían un escenario de campo en una nave industrial quitando vallas, derrumbando casas, levantando grandes chimeneas, hasta el final de un primer acto que ponía los pelos de punta, con la fundición del quinto aro olímpico que se elevaba en el cielo para unirse a los otros cuatro y volar hasta la estratosfera marcando al mundo, comunicando al resto de la galaxia que allí había una celebración.

Otro de los puntos fuertes y que más me emocionó fue el hospital de niños, lugar de cuentos donde se dieron cita grandes personajes, buenos y malos, salidos de la mente de autores ingleses. No puedo obviar que cuando vi a Lord Voldemort se me aceleró el corazón, pues soy un terrible fan de Harry Potter (que bien podría haber sustituído a la niñera más famosa del cine, Mary Poppins) y hasta pensé que al quedarse solo en el centro del escenario, íbamos a presenciar esa última batalla entre el bien y el mal con el otro protagonista. El remate ya fue ver a J.K. Rowling, que tanto ha hecho por la literatura ya no sólo en el Reino Unido, sino en el mundo entero, todo un símbolo.

El salto de la reina de Inglaterra del helicóptero, a pesar de que las secuencias no se correspondían en tiempo, uno de esos puntos de humor inglés que al menos despertó sonrisas, al igual que Mr Bean, utilizando su humor para recordar la grandísima historia de “Carros de fuego”. Un comentarista español durante la ceremonia, no recuerdo quién, decía que los helicópteros por la noche no vuelan. Entonces por ejemplo ¿algunos ganadores de Gran Hermano cómo llegan al plató, volando con sus alas? No sé a qué se refería exactamente. A partir de aquí sin duda la ceremonia estuvo enfocada al salto generacional, dando mayor importancia a la juventud y las nuevas generaciones, bailes dinámicos, la irrupción de internet en nuestras vidas con la presencia del creador de internet y mucha música. Inentendible el momento en que la serie “Cuéntame” ocupa uno de esos momentos de las mejores series de la historia, no es que esté mal, pero tanto como para estar ahí junto con leyendas de la televisión es más que excesivo, aunque la decisión, por mucho que digan que a Danny le gusta la serie, quizá vendría motivada por la relación entre la BBC y RTVE, una mancha negra sin duda que me dejó un mal sabor de boca por el atrevimiento, sobre todo porque el mítico Doctor Who, todo un icono en Reino Unido y en todo el mundo, tuvo una aparición casi insignificante.

Tras el soporífero desfile, a pesar de que en esta ocasión fue más ameno gracias a los tambores, la música y rapidez y ese misterio que portaban los niños en sus brazos y que desfilaban al lado de cada uno de los abanderados de los más de 200 países, pudimos asistir a los momentos tradicionales, el izado de la bandera olímpica y los juramentos y apertura de los Juegos Olímpicos.

Quedaba el misterio mejor guardado, el encendido del pebetero olímpico. Pero, ¿dónde estaba? Lo cierto es que no sé si jugaron al despiste, pero yo encontré cuatro posibles lugares, primero una extraña estructura de color rojo que se alzaba por fuera del estadio olímpico, posteriormente, tras el último relevo de la antorcha a los 7 jóvenes relevistas, según iban corriendo por la pista y se paraban pensé, ¿será la campana que se da la vuelta? Pero pasaron de largo hasta el siguiente punto, el roble sobre el montículo, ¿sería el propio árbol el pebetero? Pero también pasaron de largo y ya sólo quedaba un lugar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

De repente, aquellas más de doscientas piezas que los niños portaban al lado de los abanderados, estaban ensartadas en unas varillas que radiaban del centro del estadio, los jóvenes relevistas se acercaron y prendieron fuego a siete de ellas, un fuego que se dispersó por el resto de aquellos más de 200 pequeños pebeteros mientras sonaba una música que será difícil de olvidar. Un lugar donde no había estado nunca, jamás en la historia el pebetero se encendió en el mismo centro del Estadio Olímpico y no había un sólo pebetero, sino decenas de ellos en representación de cada país participante. Celestial el momento en que las varillas se alzan hacia el cielo y se unen en un solo fuego, sin palabras, el mejor encendido de la historia de los juegos, imaginativo, innovador e imposible de predecir (y eso que en las invitaciones y cuadernos de prensa, los periodistas y espectadores lo tenían delante de sus narices desde haca semanas).

No hay palabras, sino sensaciones, para describir esta película que Danny Boyle nos regaló, mezclando el bien y el mal, las prisas de un mundo en movimiento con la calma del corazón, esos momentos únicos que te hacen sonreir mientras un nudo aprieta en alguna parte del cuerpo creando un sentimiento de felicidad y melancolía a la vez. The best ever, muchas gracias por el regalo.

Encendiendo el pebetero desde Mexico 1968 hasta Pekin 2008

Es el momento cumbre, a pesar de que cada Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos es un alarde de imaginación, con miles de personas moviéndose en pasos medidos en tiempo y espacio para dar un espectáculo inolvidable, el momento del encendido del pebetero olímpico se convierte en una amalgama de sentimientos encontrados difíciles de expresar, por un lado la espera de cuatro largos años que por fin va a ser resuelta, por otro la incertidumbre y la sorpresa, poque cada encendido es diferente al anterior, por último la emoción y la ilusión propias de los ojos de un niño se apoderan de nuestros sentidos, cuando vemos entrar la llama en el estadio olímpico y de repente un fuego primigenio logra ser el centro de atención de todas las miradas del mundo.

Ese último portador de la antorcha, que sabe el camino que tiene que recorrer, que sabe perfectamente lo que ha de hacer, ocultando el secreto mejor guardado que logrará emocionarnos cuando, en otro alarde de imaginación, el pebetero se encienda, el público irrumpa en aplausos, ese nudo que nos oprime desaparezca y el cielo se torne de oscuro a color.

Pekin 2008

Atenas 2004

Sidney 2000

Atlanta 1996

Barcelona 1992


Desde 1968

La llama olímpica ilumina todos los rincones de Londres

Muy pronto estará en su pebetero, todo un misterio que se desvelará al final de una Ceremonia de Inauguración de tres horas de duración (mañana especial remember en el blog). La verdad es que hubiera sido bonito creer como con Los Reyes Magos de pequeños, que esa llama que recorre todos los rincones del planeta desde su última sede hasta la actual, procede en realidad de la llamada primigenia que se encendió en Atenas, pero la verdad es que se ha apagado ya muchas veces, así que hay que conformarse con lo que simboliza.

Londres vive ahora su mejor momento en lo que a celebraciones se refiere, el logo, los aros olímpicos, las mascotas, el merchandising, envuenta en una nube que les será dfícil olvidar. Pudo haber sido Madrid 2012 pero no lo fue, auqnue todo queda muy cerca, más de lo que creemos, por fin la gozada de ver un partido de waterpolo sin tener que levantarse de madrugada por la diferencia horaria, por fin una inauguración a una hora en prime time como mandan los cánones.

Previa a esa esperada ceremonia llena de secretos (algunos los conocemos pero no podemos desvelarlos aún, digamos que William Shakespeare y la India se sentirían orgulloson y alguno estará pensando qué diablos tienen que ver uno con lo otro pero se entenderá en unas horas), aquí tenemos las imágenes más llamativas de la llama olímpica iluminando los rincones de la ciudad de la niebla y la literatura.

Londres 2012 – Vivir el sueño

Toda una vida de preparación y esfuerzo, tuya y de esas madres que se despiertan antes que tú para preparate el desayuno y la comida con toda dedicación, porque les nace de dentro y desean lo mejor para ti, porque confían en tus capacidades y siempre te dan el aliento, aliento cuando están cerca y aliento cuando están lejos, siempre presentes para curar los momentos de debilidad.

Muchos años que son como el día que transcurre hasta que llega la noche y cerramos los ojos para vivir unos intensos minutos, incluso segundos, de auténtico sueño, donde nos dejamos llevar, donde vivimos el momento y somos lo que deseamos ser y nos enfrentamos a nuestros miedos.

Esto es un homenaje a las madres que nos han dado la vida y siguen dándola por nosotros.

José Luis Uribarri, la voz de Eurovisión se apagó

Su voz formaba parte ya como de la familia, después de tantos años entrando en casa a través de la televisión, como si en realidad el mundo de ahí dentro, donde nosotros vivimos, fuese el vientre materno y las ondas a través de las que llegaba la voz fuese el mundo real de fuera, nosotros esos pequeños bebés que escuchan voces distorsionadas y que cuando salen a respirar las hacen suyas y familiares y las llevan en la cabeza para siempre.

Así era, cuando como cada año, cada mes de mayo, fiel a su cita, en el calor de los sábados de primavera, esa voz se colaba una vez más y nos traía consigo el espíritu eurovisivo, inconfundible y carismática. Fue una dura tarde y noche en la que incluso se anunció su fallecimiento por error y me dispuse a escribir estas mismas letras que hoy salen a la luz, desde que conocí la hospitalización, he estado rebuscando en vídeos y grabaciones su voz, quizá por miedo a perderla, pero con la esperanza de no tener que escribir en mucho, mucho tiempo, estas lineas. Me quedé un poco contrariado, toda la tarde siguiendo la noticia de su estado de salud y cuando me dispongo a comunicarla, resulta que soy yo el sorprendido cuando me comunican el triste desenlace, aunque en aquel momento todos estuviésemos confundidos, esperanzas por los suelos. Muchos hablarán de su amplia trayectoria profesional, desde los inicios de la televisión en España, pero aquí en casa ha sido ese hombre que abría una mágica noche llena de canciones y sorpresas, de sus simpáticas predicciones de votos entre países que yo siempre maldecía, al que relegaron de la presentación del festival, pero que volvió con ilusiones renovadas.

Ahora su voz se ha apagado de forma repentina, como el final de una canción que ha sonado durante tres intensos minutos. Y ha dejado una buena sensación, tanta como para querer escucharla de nuevo. Y da pena que se acabe. Y rabia el saber que sólo pervivirá ya en la memoria, sin nada nuevo que transmitir.

Cuando me he puesto a rebuscar entre sus grabaciones, no sabía exactamente lo que estaba buscando hasta que lo encontré. Es esta su última apertura de un Festival de Eurovisión, una apertura muy especial que de alguna forma hace un recorrido por la historia de toda una vida, desde que una familia enciende por primera vez un televisor para ver el festival en blanco y negro y sin mando a distancia, haciendo esos preparativos previos a un gran espectáculo, hasta el color y la diversión de la actualidad, con ilusiones que viajan a algún lugar imaginario, ilusiones que todos y cada uno desprendemos, que contagian a los demás y hacen posible ese fenómeno que mueve al mundo.

Hasta siempre José Luis y perdona si de vez en cuando, al volver a escuchar tu voz en alguna parte, se hace un nudo en la garganta, allí donde nace el sonido, porque será difícil no echarte de menos.