PERDIDOS, promo sexta temporada. El tablero de ajedrez

LOST ha visto pasar por su dilatada vida diferentes promos en diferentes cadenas de nuestra televisión. Comenzó en FOX donde se ha mantenido cada temporada con una calidad intachable, aunque no destacable exceptuando ciertas ocasiones, siempre ciñéndose al argumento de la serie, posteriormente la serie dio el salto a la televisión en abierto comenzando a desvirtuarse en La1 al igual que hizo Cuatro con su primera promo, un despropósito que situaba al drama como algo que no era, una vulgar comedia.

Ambas cadenas posteriormente, y tras el toque de atención de la legión de espectadores que amamos esta eterna odisea, cambiaron su forma de proyectarla al público, mientras que la cadena pública optaba por promos emitidas en otros países y otras propias más sencillas ajustándose al guión, Cuatro optó por destripar temporadas completas debido a la cadencia de su emisión a episodio por día.

Con la última temporada y por sorpresa, llega una de las promos más cuidadas, poéticas y fieles a PERDIDOS, narrada por Pablo Adán, que puso voz a Mr.Eko, donde en 42 segundos (sí, 42, mucha casualidad) uno puede respirar el final que se acerca impasible, donde se dan mezcla los elementos que se intuye serán de vital importancia para lo que está a punto de ocurrir, una temporada llena de símbología, de capítulos inolvidables en los que resolver de una forma, esperamos, inteligente y magistral, lo que se ha construído en base a 6 largos años en vilo, pero a la vez recordando todo lo que fue.

Dijo el sabio: “la vida es un tablero de ajedrez, de noches y días, donde Dios con hombres como piezas juega, mueve aquí y allí, da jaque mate… y mata. Y pieza por pieza vuelve a ponerlos en la caja, posee un destino para la pieza, para el jugador y para Dios.

El destino va a cumplirse… PERDIDOS, temporada final, la partida empieza y termina.

Indhira expulsada de Gran Hermano 11 por agresiva

Acababa de terminar una de las galas que más me entristecieron debido a la salida de la casa de una de mis favoritas para ganar esta edición, Carolina Sobe, que demostró en su entrevista todo el potencial que lleva dentro. Tras la despedida comenzaba una noche de pasión y desenfreno.

A través de “La casa en directo” asistíamos a los primeros compases del desenlace final, momentos en los que Indhira se refugiaba sola en la habitación porque las nominaciones no habían salido como ella pretendía. Ya lo decía Carolina a su salida, que esta chica se enfadaba cuando las cosas no salían como ella quería… y vaya si tenía razón. Mientras tanto, Saray y Laura, esas a las que no pudo convencer para que nominasen de forma que saliesen expuestas ella y Carol, se quejaban de la actitud que estaba tomando. De cualquier forma en este punto la propuesta de Indhira era razonable, ya que ella les ayudó la pasada semana para que saliesen nominador el trío que se quedó en dúo, aunque la decisión final la toma uno mismo y a nadie se le impone nada.

“La casa en directo” teminaba y nos pasábamos a La7 para recibir con gran expectación unos minutos que hablan por sí solos…

Indhira se puso nerviosa y comenzó la discusión con Carol. Carol no se achantó y puso a Indhira en sus sitio diciéndola que de lo mala que era le iba a salir rabo, “que no lo tienes pero ya te saldrá de los huevos que tienes”. estas palabras calaron hondo y acto seguido Indhira estalló en ira diciéndole “¿quieres que te enseñe el rabo zorra, puta zorra?”. A pesar de estar en medio, el vaso de Tatiana sirvió de arma blanca para Indhira que arrojó su contenido líquido y con hielos al cuerpo de Carol y acto seguido lanzó un reto al programa diciendo que la expulsasen.

La dirección no tardó ni unos minutos en hacerse eco de su petición. Trasladaron a los concursantes al salón y a Indhira al confesionario, de donde nunca más volvería, mientras las horas intermedias nos mantenían en vilo en un 24 horas que demostró tras 11 años no servir para nada, porque en los momentos importantes enfocaban a los geranios y las piedras o el jacuzzi, una autentica verguenza.

Con la violencia no hay medias tintas y los celos no son una excusa que valga.