Veintitres maestros, de corazón

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Mucha gente aún me pregunta (pesados) después de casi tres lustros, que por qué me gusta Gran Hermano. Si hoy tuviera que dar decirlo, sin duda emplearía esta película como respuesta. Me gusta porque se basa en las relaciones entre personas, porque cada persona es un mundo de situaciones impredecible cuando se junta con los demás, porque siempre que hay contacto con otros, se genera un maraviloso mundo de posibilidades de las que aprender o rectificar.

Hace ya algunos meses que descubrí la película “Entre maestros“, un proyecto documental a caballo entre la educación y el reality, basado en el libro “Veintitres maestros, de corazón” de Carlos González Pérez, también maestro protagonista de esta historia. No fue hasta ayer que pude verla completa, la historia de un profesor intentando un nuevo método educativo enfocado a la experiencia que cada uno llevamos dentro, once alumnos que terminarán siendo sus propios maestros y doce días para experimentar todo tipo de sentimientos encontrados.

Durante una hora y veinticinco minutos que dura el film, uno va cogiendo cariño y odiando a algunos de sus personajes. No sé hasta qué momento pudieron no predecir lo que pasaría en esa clase, pero ha salido un experimento realmente magistral, con violencia, dolor, bondad, sabiduría, cariño, una vez más se demuestra que allá donde hay seres humanos, estos sentimientos existen y van de la mano, muy cerca unos de otros.

El propósito de esta película no es sólo mostrar y ver, el espectador también aprende algo. Yo personalmente me quedo con dos enseñanzas, la del personaje, ese que todos interpretamos y que nos atrapa sin dejarnos salir, cuando estamos enfadados, cuando decimos lo que otros quieren oir o no decimos lo que queremos por miedo, cuando sabemos que estamos equivocados y aún así seguimos mintiéndonos.

También me quedo con la importancia de reconocer a los demás y lo que genera el que no te reconozcan, una sensación que nos lleva a perder la paciencia. “Entre maestros” ha sido capaz de mostrar un lado increíble de todos los personajes que habitan en él, esa pequeña parte que diferencia a una persona de otra, porque lo que nos diferencia no es sólo nuestro aspecto físico, sino los sentimientos y sabiduría que llevamos dentro y que compartimos con los demás a nuestra forma. Tanto es así, que una vez termina, uno ya los está echando de menos.

“Sharknado”, lo siento, tenía que verla

sharknado review

Sabía que me enfrentaba a una película que podía o sorprenderme para bien o decepcionarme, lo sabía. A pesar de todo, tal era la espectación que se había formado alrededor de esta película que tenía que verla, es más, tenía unas ganas impresionantes de que llegase su estreno en España y hasta me preparé una bolsa de patatas para pasar un rato de esa hora y media entretenido.

El resultado no se hizo esperar, con una primera escena de ataque dee tiburones que dejó claras las premisas de la película, hecha mal a posta en todos los sentidos, desde personajes previsibles y mundanos hasta ideas trilladas pasando por unos efectos especiales y unos fallos en los planos y la continuidad de primero de EGB (que en paz descanse).

Si quereis reiros un rato, a continuación os dejo mi review sobre la película para la web enepisodiosanteriores.com. Y recordad, si os aburris, mirad al cielo, quizá haya suerte y caiga un tiburón con la boca abierta. Si estáis armados con un buen palo, no hay nada que temer (las pinzas de la ropa no valen, las de plástico, las otras habría que testearlas).

Harry Potter Wizard’s Collection, la edición ¿definitiva?

Espero que sí, que sea la edición definitiva, aunque nunca se sabe en un futuro, con tanto remake que se estila ahora, si alguien decida dentro de unos años volver a rehacer las películas de la saga de libros de J.K. Rowling.

Hace algunos años llegaron a España las ediciones “ultimate” de Harry Potter, concretamente de las dos primeras películas en blu ray, copia digital y extras nunca vistos además de algunos regalos de merchandising. Y ahí se quedó, mientras que en el resto de Europa continuaron saliendo, en nuestro país nos tuvimos que conformar con este lanzamiento que no continuó, a pesar de que los discos eran los mismos para todos los países del continente y llevaban traducción al castellano de los extras y menús y doblaje íntegro.

Parece que se hayan estado reservando los discos que nunca vieron la luz hasta ahora para lanzar esta Wizard’s Collection, un baúl enorme lleno de sorpresas, con 31 discos con las películas en blu ray y dvd, extras y un disco escondido (no diré dónde, no tardé mucho en encontrarlo eso sí) divididos en varios cajones y en forma de libro.

El nombre de la edición tiene su sentido, el baúl es como un pequeño engranaje de misterios y trucos. Además de los discos, trae bastante material para los más fans de la saga como bocetos, libros de sellos y artefactos, un mapa de situación o un pergamino, pero lo que más me sorprendió fue el mapa de tela del merodeador, simplemente espectacular, y el guardapelo, de gran calidad.

El baúl viene con un certificado de autenticidad de edición limitada en el que se puede ver que la tirada es de poco más de 60,000 ejemplares. Una edición muy cuidada y original que merece la pena, tanto como objeto decorativo para los que somos fans de Harry Potter, como por las cientos de horas extra que nos transportarán una vez más a ese universo.

My Girl

Cuando vi la película de “Mi chica” por primera vez, nada más comenzar, me quedé dormido en el sofá, apenas llegué a ver como la vida de Thomas y Vada se desarrollaba con la de la inocencia de cualquier niño, con la felicidad de cualquier niño, así me quedé dormido, felizmente.

Ya nunca más he podido olvidar algo que me marcó, un momento que de alguna forma marcó uno de los puntos de inflexión en mi vida, como acostumbran al menos en la mía, por la más pura casualidad, o como acostumbro a decir, más que casualidad podría llamarse lo inevitable. Tras el profundo sueño que apenas duró un instante, abrí los ojos y vi una imagen, las gafas de Thomas en el suelo. Sin saber nada me puse a preguntar a quienes la estaban viendo conmigo dónde estaba Thomas, qué había pasado y cuando me contaron lo sucedido, no paré de llorar a lágrima viva con una intensidad que pocas veces recuerdo hasta acabar totalmente agotado. Poco a poco fui recuperando la calma después de más de diez minutos y aprendí a aceptar la pérdida de un personaje que para mí había significado, en apenas unos minutos, algo más que un personaje. Quizá fue su fragilidad, el que llevase gafas como yo de pequeño, el que fuese alérgico como yo, el que tuviese una amiga especial como yo. A día de hoy no sabría explicar qué fue aquello que me hizo sentirlo tanto.

Desde ese momento, después de mi querido E.T., Mi chica se convirtió en mi segunda película preferida, no por su grandeza la tenga o no, ni por su historia, sino por lo que me hizo sentir, porque conecté con ella de una forma que sólo me pasó con el final de mi extraterrestre, algo mágico que viene solo y que otros encontrarán en otras películas, porque dependerá de los estados de ánimo, del momento, de que la historia que se cuente te sea más o menos cercana, que esas palabras que se lanzan al viento y que cada cual recoge como quiere, como le conviene o como su forma de entendimiento desea, le sean de más o menos utilidad. Para mí Mi chica es una historia sencilla, una historia que habla de la felicidad que muere en su punto más fuerte y que de alguna forma deseas llevar contigo para siempre como un recuerdo y como prueba de que a la vuelta de la esquina puede volver a suceder de nuevo.

Superman inmortal

Cuando un personaje supera ampliamente tus años de vida y, más aún, cuando su futuro inmediato deja claro que continuará viviendo en los comics, libros y pantallas durante siguientes generaciones, intentar hacerse con todo lo que le rodea es una tarea que se vuelve casi imposible.

Superman ha formado parte de las vidas de varias generaciones y lo seguirá haciendo. Desde el reciente final de Smallville, las películas y su música inconfundible y característica, numerosos comics en los que se entremezcla con otros superhéroes, Lois y Clark, las aventuras como el joven Superboy, las series animadas, tanto en solitario como acompañado en La Liga de la Justicia. Decenas de miles de páginas, miles de minutos televisados que parecen no tener fin a medida que uno se pone a indagar, intentando llegar al origen de todo.

Fue en junio de 1938 cuando Superman apareció por primera vez en nuestras vidas (en las de aquellos que lo vivieron). Fue en la revista Action Comics y lo hizo de la mano de Jerry Siegel y Joe Shuster, apareciendo por primera vez en su historia en la portada, en una ciudad sumida en el caos y levantando un coche para salvar la vida de un hombre, exhibiendo sus poderes desde bien pequeño ya en la primera página interior levantando con sus brazos un sofá.

Dónde residen las ganas de saber más y más de uno de los personajes que más ha marcado la infancia. El deseo por conocer el devenir de la historia, cómo se entrelazan los personajes y esas pinceladas que tan bien supo pintar Smallville, haciendo guiños contínuos a lo que ya sabríamos que sucedería en un futuro. Esas son las respuestas, la magia de la imaginación entendida como un mundo ficticio que cobra sentido y realidad.

Dónde me trasladan estas notas… a un mundo en el que los superhéroes se ocultan bajo unas gafas, a un mundo que vivirá siempre.

Caballo de batalla, vuelve Steven Spielberg

No hay muchas palabras, una vez más Steven Spielberg se pone el traje de director para conducir una película, “Caballo de batalla”, que volverá a tocarnos el pedazo de corazón más sensible. En el contexto histórico de la I Guerra Mundial, la historia de un chico y su caballo, una historia que nace, se rompe y que culmina en una intensa búsqueda en un océano de dificultades y peligros. Spielberg sabe hurgar muy bien dentro de nuestros sentimientos y volverá a conseguirlo igual que ya hizo entre un humano y otro ser.