Relaxing cup of café con leche

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Desde el fin de semana de la candidatura olímpica de Madrid 2020, Plaza Mayor en la capital está llenita de gente buscando “fuuuuuuuuuuuuuunnnn”, sol y nothing like e relaxing cup of café con leche (gente que se ve hasta con sus termos sentada en cualquier sitio).

Me encanta este país, la gente que vota, un gobernante con la nariz muy larga y que le sigue creciendo cada vez que abre la boca, un yerno real con manos largas, un monarca que se va de caza de especies protegidas y cuyo nieto se pega un tiro con un rifle en el pie, así nunca nos aburrimos. Ahora añadimos al repertorio de la comedia a una nueva protagonista para la serie nacional, Anne Bottle, la que se quedó en inglés de primaria cuando le dijeron eso de “la A en inglés se pronuncia como una E”.

Cómo lo absurdo puede llegar a ser divertido es todo un misterio. Dónde está la línea que separa la indignación de la gracia. Pues debe ser muy fina porque se pasa de un lado a otro con una facilidad pasmosa. De la presentación de la candidatura no sabría si quedarme con el presidente prometoynometo, del compañerismo fingido del hijo del que fuera presidente del comité olímpico, con los dos compañeros a los que llamó al escenario para darles una palmadita en la espalda o con el saludo de una deportista paralímpica que, para saludar a los asistentes, no sé con qué intención, se salió de la mesa en la que estaba sentada para mostrar que estaba en silla de ruedas sin necesidad.

Lo que no pudo negar es que a pesar de la primera indignación, crucé la línea hacia el lado del sentido del humor viendo a esta tia haciendo el ridículo. Espero que el mundo no se haya dado cuenta (no mucho al menos) de los lamentables representantes, aunque parece que el jurado que votó tenían unas caras que parecían a punto de mandarnos bien lejos, encestando a cada uno de ellos por cada aro olímpico.

No teníamos canción del verano todavía. ¿Os apetece tomar un relaxing cup of café con leche mientras lo escuchamos? Y niños dee todo el mundo que veis este vídeo, tenéis una oportunidad excelente para desarrollar vuestro inglés básico, descubrir los errores y perfeccionarlos, venga, a estudiar.

Esta música ya me suena – Especial edición Eurovision 2013

Antes de la emisión de la gran final del Festival de Eurovisión, me encontraba redactando una entrada que quería poner antes del post resumen, ya que por casualidad me encontré con algo bastante curioso al buscar en un portal de música las canciones por separado de algunos de los artistas y canciones que más me gustaban. Lo que iba a ser una entrada de un curioso caso, pasa a convertirse en todo un surtido en el que elegir, así que este año no haré la green room (ni el tonto), pero sí os mostraré esos casos de supuestos plagios y compras de votos tan interesantes.

Hay canciones genuinas que a uno le dejan impresionado y son como un flechazo, pero otras muchas veces ya nos parece haberla escuchado antes, nos invade una especie de dejavú que a veces podemos identificar y muchas otras no. Pero en un caso como el de un festival de la canción que ven más de 200,000,000 de personas, es difícil que de entre todos no salga esa canción que “se parece a”. Antes de comenzar, me gustaría compartir  un artículo bastante interesante sobre los supuestos plagios, que es una palabra que enseguida nos viene a la cabeza cuando escuchamos algoq ue nos suena, cuando la verdad es que no se les puede acusar de tal cosa porque si no, en la literatura, cualquier historia de amor podría considerarse como tal (como ya ocurrió con Susanna Tamaro). Aquí lo tenéis.

Comenzaré por mi descubrimiento, claro que sí, que para eso me lo curré, los otros no han parado de salir hasta en los telediarios.Como en el portal de música que suelo escuchar, el disco de Eurovisión 2013 no viene con todas las canciones por eso de cuestiones absurdas de derechos (sí, en la música también existe el puto geobloqueo, en este mundo de internet que prometía ser tan libre y poco a poco nos van jodiendo), pues tuve que ir buscando algunas que no aparecían, de hecho la mayoría en mi lista de favoritas (me pensaré hacer un post especial con todas ellas).

Lo bueno de buscarlos de esta manera es que así ya de paso ves si han sacado disco, ya que muchos de ellos aprovechan la repercusión del festival para promocionarse, total la canción con que sea de octubre en adelante del año anterior es suficiente y la pueden poner y publicitar como quieran.

Al hacer esta búsqueda pude ver las portadas de sus discos o singles que lanzaron en su país de orígen y me llevé una sorpresa al comprobar estas dos portadas. Por un lado Ryan Dolan y su disco “Frequency” en el que está incluída la canción Only Love Survives y Roberto Bellarosa con su album “Ma Voie” que también incluye su tema eurovisivo Love Kills.

ryan y robertoFijaos en las R de ambos discos. Curioso el grafismo al estirarlas. Será que está de moda

La prensa lituana no tardó en sacar a la luz un controvertido tema que no es la primera vez que se produce ni es la primera vez que se hace contra un mismo país. El diario 15min.lt acusa a Azerbaijan de compra de votos en la que estarían implicadas varias personas cuya misión era regalar a jóvenes universitarios tarjetas SIM cargadas con saldo y ofreciéndoles 20 euros a cambio de que con esos móviles llamasen para votar por el representante de Azerbaijan.

Fueron los propios jóvenes los que denunciaron este hecho, con lo que enseguida dos periodistas se pusieron en contacto con los dos hombres de habla rusa que aparecen en el vídeo de prueba y con cámara oculta grabaron la conversa conversación como si de un diario de… se tratase.

No entiendo ni papa del idioma, así que habrá que creérselo. Esto me recuerda tanto a los pueblos que ponían el teléfono del ayuntamiento a disposición de la gente para llamar y votar por su concursante preferido en las primeras ediciones de Gran Hermano. Fran lo puso de moda, habrá que llevarse a juicio entonces.

Los periodistas le preguntaron a los rusos (parece esto una clase de historia) que cuánto les había costado ganar el concurso en 2011, fecha en la que ya se denunció este tipo de actividades, a lo que respondieron que “muchos millones”. Pues nada hijos, que este año habéis perdido “muchos millones” porque al final no ganó. Esta actividad también se hace en otros países pequeños que participan en el festival. Yo de hecho para Eurovisión 2014 le voy a decir a mis familiares que les doy 1 euro si votan por mi favorito. A lo mejor así, entre los millones de personas que votan, si al final gana quien quiero diré que fui yo el que le hizo ganar. En fin, ¿qué sentido tiene esto si el gobierno de ese país no está detrás? Porque que alguien me explique qué beneficio sacan estos rusos.

Es más, todo se desmonta por completo si pensamos en qué necesidad tienen estos dos rusos en ir repartiendo tarjetas para que la gente llame, si ellos ya poseen esas tarjetas y pueden llamar sin necesidad de buscar a nadie que vote por tí, ya que la llamada o el mensaje no identifica la voz del votante. Eso no hubiera entonces modificado el intento de voto. Así que un buuu para este diario que sólo intenta dejar mal la imagen de un país.

El tema espinoso de cada año, en el que de entre esos 200 millones de espectadores algunos tienen un hobby bastante divertido, que a mí me encanta, el de buscarle parecido a las canciones y después hacerse notar poniéndolo en todas las redes sociales e iniciando la mecha hasta que estalle la bomba (que las redes sociales tienen tanto poder como para echar a una concursante de la casa de GH oye). La verdad es que esto empaña un poco el voto, pero más lo empaña el que alguien diga en directo sin miramientos que los 12 puntos se los da a su país vecino, ahí, con dos pares.

Es algo que pasa todos los años y este la verdad es que han afinado muchísimo con la búsqueda. Por supuesto todas las miradas se centran en la canción ganadora, este año Dinamarca con Emmelie de Forest y su “Only Teardrops”. Escuchémosta, mis supertacañones…

Emmelie de Forest “Only Teardrops”

Pues la canción esa a alguien le sonó a esta otra, “I Surrender” del desaparecido grupo holandés K-Otic. Una cadena holandesa decidió ponerse en contacto con uno de sus cantantes, Bart Voncken. Según sus palabras, al escucharla por primera vez no le vio ningún parecido, fue en la segunda escucha cuando encontró muchas similitudes, pero aún así no ve motivo para acusarla de plagio, no considera que su parecido sea suficiente. Si lo dice él que es suya… quiénes somos nosotros para decir lo contrario, por favor.

K-Otic “I Surrender”

Los fans españoles también tenemos tiempo para buscar los parecidos razonables, así que a la exitosa canción de El Sueño de Morfeo (o deberíamos llamarlos por como ellos mismos se han dado a conocer en Europa, “I ES DI EM” fonéticamente ESDM en inglés, que ya hay que tenerlos cuadraos para hacer semejante tontería), esa canción que según un colaborador del post programa del Festival de Eurovisión dijo que había estado a punto de ganar (sí, a puntito, ya me iba a ir yo a las oposiciones descalzo y vestido de amarillo con la suerte que trae), “Contigo hasta el final”, escuchémosla… otra vez, sí, otra vez. (Y eso que os pongo el vídeo oficial que ahí suena bonito, más que na pa no tener que ver el desastre otra vez)

El Sueño de Morfeo “Contigo hasta el final”

Se parece a esta otra de la mismísima Kelly Clarkson (anda que se han ido a buscar poca cosa), su canción “The Sun Will Rise”. Mirad, mirad, la verdad es que en ciertas partes se parece bastante, sobre todo en el principio y en su primer cambio de ritmo.

Kelly Clarkson “The sun will rise”

Erres que se alargan y se copian de disco a disco y canciones que se parecen tanto que las tachan de plagio. ¿No será más bien que lo de hacer letras chulas y alargadas les gusta a muchos dibujantes y que incluso lo hacemos en nuestras propias firmas? ¿No será que entre tantos miles de millones de canciones al final algo de lo que hagamos termine pareciéndose o que de tanto escuchar música termine influyéndonos en nuestras propias composiciones?

Moraleja: Kelly Clarkson, abandona tu sueño de presentarte a Eurovisión.

Todo sobre la injusta expulsión de Argi de la casa de Gran Hermano catorce

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Todos sabemos ya, los que somos seguidores desde el principio de los tiempos de Gra Hermano, cómo funciona esto. Ya pueden pasar años y décadas, que Íñigo seguirá siendo el chaval pesado del polo verde (a pesar de molestarse con Mercedes Milá porque se le recordase por esto tal y como pudimos ver hace poco), Bea “la Legionaria” y la que no para de tirarse un pedo donde le dé la gana, Pepe Herrero “el estratega” del nominator, Niki el de los papeles de la paella… y así podríamos seguir con cada uno de los cientos de concursantes que han pasado por la casa. A cada uno se le recuerda por algún momento concreto de su estancia, sea o no agradable y a Argi le ha tocado la peor de las etiquetas posibles, una etiqueta que está manchada con las huellas de todos y cada uno que desde el pasado martes por la noche no ha dejado de dar bombo a una broma (sí, broma, yo no la pongo entre comillas como hacen otros medios que no conocen ni la mitad de este reality y lo que significa estar allí encerrado) de mal gusto, hasta el punto de elevarla a otra categoría.

En Gran Hermano todo está grabado. Sabemos cómo funciona el mecanismo del 24 horas, si algo importante sucede dentro de la casa, nada mejor que enfocar al ojo o al jacuzzi o donde no haya nada para después emitirlo en las galas o resúmenes. Ya es que ni nos molesta, lo hemos dejado por imposible. Pero lo que no pueden es evitar cosas como la que sucedió en directo, además mientras se hacía emisión por el nuevo canal 9, y que me pilló cenando por suerte. Los concursantes se encontraban preparando la cartelería para hacer una manifestación dentro de la casa y reivindicar las cosas que necesitaban dentro de la casa, algo como un minimundo aparte manifestándose contra el gobierno (aquí el súper). Obviamente el tema de conversación giró en torno a las manifestaciones y Argi, que como ella misma se describe es una bocazas, volvió a meter la pata y en broma dijo que ella la única manifestación a la que había ido era para que volviese “la ETA”.

Sus compañeros de alrededor se rieron como nos podemos reir cada uno de nosotros al escuchar estas bromas de humor negro y macabro. Sale por instinto, auqnue inmediatamente reaccionamos, como lo hicieron sus compañeros y ella misma, reconociendo que había sido de muy mal gusto.

Este pequeñísimo momento que duró un suspiro, si bien después Argi, sabiendo que estaba en la tele, estaba preocupada por si se emitía fuera, en otra época sin redes sociales de por medio, se hubiera quedado como lo que es, una simple broma de las tantas que se han hecho en nuestro país sobre bandas terroristas, asesinatos y muertes entre amigos. Pero no, las redes sociales tienen ese poder a veces maravilloso, a veces terriblemente cruel. Durante más de una hora me quedé observando las reacciones bajo la pantalla, por la que iban desfilando esa suerte de mensajes sms que toman el pulso a las opiniones que se van formando entre la gente. Y mientras los seguidores de Argi la defendían diciendo que era una broma sin importancia aunque de mal gusto, los detractores de la concursante, que también hay muchos, se dedicaron a elevar esta broma a otro grado diferente, haciéndose notar igualmente en todas las redes sociales.

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Lo de las redes sociales como digo, es a veces terriblemente cruel, ver cómo una serie de personas que no se conocen de nada, de repente se unen con una facilidad pasmosa para crear un hashtag y hacerlo trending topic, cómo una persona con un poder de convicción elevado, puede destrozar en segundos la vida de otra persona sin que nadie pueda remediarlo.

Una información que hace unos años hubiera quedado en la nada, se difundió como la pólvora por los medios (a los que ya no les hace falta casi ir a la puerta de la casa de nadie, con seguir su twitter les sobra y les basta para contrastar información) y obviamente con la Asociación de Víctimas contra el Terrorismo hemos topado, que al leer las informaciones trastocadas, porque twitter no deja de ser un teléfono escacharrado como al que jugábamos de pequeños, no tardaron tanto como asociación como su presidenta, en pedir al programa la expulsión inmediata de la concursante y tomar medidas en el asunto. Y digo información trastocada y además no contrastada, porque en su twitter piden esta expulsión porque la concursante, según ellos “pidió la vuelta de ETA”, lo cual es mentira.

El jueves la bola siguió creciendo más y más sin límites, tanto que Argi y los hashtags de apoyo a la concursante se convirtieron en trending topic nacionales. Lo más curiosos es que, mientras los impresentables que habían sembrado la semilla desaparecían sin dejar rastro, el papel de los defensores de que aquello no era para tanto, se tornaba harto complicado ante un fuego que una vez creado ya no podían apagar de ninguna forma. Ni siquiera la invitación de la productora de Gran Hermano a Argi en el confesionario para retractarse de sus palabras y pedir perdón por el desafortunado comentario eran ya suficientes (ver el vídeo en este enlace), ni sus lágrimas, ni los nervios que tantos vimos reflejados en ella al sentir que era ya consciente de que la había liado sin querer. (Dónde estaría su cabeza en esos momentos sabiendo la repercusión de una frase desacertada, los que seguimos el concurso lo sabemos).

Ya lo dije hace un tiempo, cuando el caso La Noria, cuando los anunciantes hicieron boicot a un programa por no estar de acuerdo con una situación puntual. Lo dije. Dije que si conseguían salirse con la suya y acabar con el programa, en aquel momento estaríamos en un punto de inflexión en que la televisión dejaría de ser como la conocemos, dejaría de ser ese medio con libertad de expresión, con programas variados y libertad para crear.

A Argi ayer no la expulsó Gran Hermano ni la productora que está detrás (ya tuvieron la oportunidad de dejarlo claro), una productora que en todo momento ha tratado este tema como se merece, como un comentario desafortunado sin más, como tantos otros se han hecho en la casa sin consecuencias (véase a los gemelos diciendo que “estás más perdida que Marta del Castillo” o “antes prefiero estar muerto que ser gay”), dando libertad de expresión y dejando en manos de la audiencia decidir lo que considera ético o no, que para eso somos personas con la capacidad de decidir lo correcto o lo que no lo es. Dentro de esa casa, donde algunas veces llegas a olvidarte de las cámaras, se llegan a producir situaciones tan reales como en la vida misma. Como tantas veces dice Mercedes Milá, si a cada uno de nosotros nos pusieran una cámara al hombro las 24 horas del día, no podríamos aguantar después ver todo lo que hemos dicho y hecho si se emitiese públicamente.

La AVT no jugó limpiamente, enfrentándose a una persona que no se podía defender y dar explicaciones normalmente porque estaba encerrada dentro de una casa (y ellos son los primeros que deberían haber pensado en ello y haberse enterado de las cosas antes de escribir impulsivamente en una red social).

A Argi no la expulsó Mediaset, aunque así se lo dijeran porque tenían que hacerlo de esa manera, para desvincular de esa responsabilidad a la productora del programa.

A Argi la expulsaron esos anunciantes que se cargaron La Noria y a los que un día se les dio un poder que no les correspondía. Ahora saben cómo meter presión, ahora se creen jueces, ahora se creen dioses capaces de decidir lo que debe o no debe ser. Un camino que, como dije en su momento, es muy pero que muy peligroso y que cada vez se hace notar más. Ayer la víctima fue Argi, pero mañana puede ser otro cualquiera. No piensan en las consecuencias ni en nadie, ni siquiera en sus potenciales compradores, aunque ellos los hagan con la intención de desvincularse de ciertas opiniones socialmente mal vistas.

Va a resultar ahora que los que pisen cierto centro comercial o cierta clínica dental son santitos todos, que sólo ven documentales de La2 o Saber y Ganar como quieren hacer crees sus anunciantes. Pues no, esas mismas personas que pisan esos comercios, son gente normal, con sus defectos, con opiniones variadas, no son perfectos. Defienden a un tipo de audiencia que no existe, porque es una audiencia imaginada, perfecta, blanca, inmaculada.

Durante estos días he seguido muy de cerca este asunto y he escrito vehementemente las palabras según las sentía en los diferentes medios habituales que tengo para escribir. El poder que un día se dió a los anunciantes va a tener sus repercusiones y sólo espero que de tanto usarlo al final la tortilla se dé la vuelta y la sociedad sepa reaccionar para hacer ese boicot que tanto estilan últimamente a quien lo merece, porque ayer me dolía ver el hashtag BoicotGH cuando debería haber sido BoicotAnunciantesInquisidores, porque eso es lo que son, inquisidores en una sociedad que cada día pretende ser más libre. Ayer Argi no fue libre, fue una de esas tantas “brujas” cazadas y quemadas en la hoguera para disfrute de sus ejecutores que necesitaban saciar su sed y dar ejemplo, un ejemplo que no existe.

La presión hizo que a Mediaset no le quedase otro remedio que expulsar a la concursante, a pesar de que si por ellos fuera no lo hubieran hecho, ya que como demuestran las imágenes, las disculpas son más que aceptables. Pero como todo grupo empresarial en este sector, están cogidos por los mismísimos huevos, o eso o vivir un caso La Noria. Un chantaje digno de llevar ante los tribunales.

Si bien este asunto me exaspera, hay otro que no quiero dejar pasar por alto. Ayer la Asociación de Víctimas contra el Terrorismo me dejó francamente desilusionado, por su actitud, de escribir  sin pensar, sin contrastar antes la información, difundiendo con un comentario algo tan grave, acusando a una persona de hacer apología contra el terrorismo. Como digo, los principales culpables de toda esta situación son los que con sus dedos intentaron tecla a tecla poner una etiqueta a una persona (cuánto nos gusta esto eh) sabiendo que estaban actuando mal, pero creo que tenemos el deber, que tienen el deber, los que saben que tienen más fuerza social, el de hacer el caso que se merece a las redes sociales. Las redes sociales no deben elegir por nosotros, no deberían llevarnos a un estado de euforia, no deberíamos creer todo lo que en ellas se dice, son un teléfono escacharrado lleno de medias verdades o verdades a medias y hay que ponerlas en su lugar antes de que se les dé también un poder que no deberían tener.

Tras la expulsión, mientras se emitía José Mota, leí que en 13tv estaban debatiendo sobre Gran Hermano. Ya que estaba siguiendo todas las reacciones, por qué no ver algunas más. Lo que escuché me dejó boquiabierto y con ganas de ir al servicio a potar. Una mesa de debate en la que poco menos que ponían a Argi como una terrorista infiltrada, colaboradores que hablaban sin saber, acusándola de hacer apología contra el terrorismo. Uno de los momentos más indignantes fue la intervención telefónica de la presidenta de la AVT, que tuvo los santos cojones de decir que ella nunca había pedido la expulsión de la concursante. Por suerte para esta señora, tenemos una cosa que se llama captura de pantalla, que la disfrute tanto como ha disfrutado del poder que ayer le concedieron, ese poder que cuando uno lo tiene entre las manos o le quema y lo suelta o le hace más cruel de por vida.

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Gran Hermano lleva con nosotros 13 años, se dice pronto. Juntos nos hemos enfrentado a esa primera vez en que socialmente una puta (por qué no, vamos a llamarlo con todas sus letras) dice que es puta y a las reacciones de la gente, a esa primera vez en que una persona transexual, un gay o una lesbiana confiesan su condición y a ver ls reacciones de la gente, juntos hemos asistido al escarnio público al que fue sometido Carlos “el yoyas” por un jugueteo con su novia que de haber sido hoy lo hubiéramos tomado como algo muy normal, juntos hemos vivido lo que supone el chantaje emocional y el machismo más exagerado (y que sin embargo es tan común) de la mano de nuestra Sindi. Cuando parecía que todo eso ya se estaba empezando a ver en la sociedad con normalidad y que estábamos aprendiendo a discernir entre lo que es grave o lo que no lo es, llega un tema que ha sumergido a un gran número de personas en un debate sin precedentes.

Yo sólo pido desde aquí, aunque sé que será imposible por la larga historia que llevamos a nuestras espaldas, que en la medida de lo posible seamos conscientes de lo que ha sucedido y de quienes son los culpables de que hoy una persona lleve una etiqueta ante la cual ha de ser muy estable emocionalmente para poder sobrellevar y superar. Algunos deberán mirarse a ellos mismos y otros tendrán que decidir si el poder que se les ha otorgado les está haciendo cambiar algo abanderando algo que no existe, la perfección.

Argi para mí no era ni mucho menos la ganadora de esta edición, aunque su evolución en el concurso, de parecerme un simple mueble pasó a mostrar sus sentimientos y ser imprescindible, llegó a conquistarme algunas semanas. Pero no deseo que lleve la etiqueta de “expulsada por la broma sobre el terrorismo”, deseo que lleve la etiqueta de “ganadora moral de Gran Hermano”. Vaya esto por sus seguidores, porque el apoyo durante estos dos días a la concursante y persona ha sido brutal y porque ya es hora de que la sociedad ponga a cada cual en su sitio, el que merece.

En mi estantería ya hay ‘Una vacante imprevista’

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Mientras paseaba en la noche por las calles más antiguas de la ciudad camino de mi destino, no dejaba de pensar cómo fue aquella primera vez. La primera vez no se me ocurrió otra cosa que, sin saberlo, entrar en una librería religiosa para pedir un libro que había enamorado ya a más de 13 millones de lectores en todo el mundo. De los dos o tres dependientes que me atendieron, tras preguntarse entre ellos y entrar un par de veces al almacén, ni lo conocían ni lo tenían. A la segunda librería hubo más suerte y el dependiente que me atendió, aunque no sabía exactamente sobre ese libro que le pedía, apareció bajo las escaleras enseñándome las dos portadas de los dos libros que habían salido hasta el momento. Fui uno de los primeros, antes de que se generase un fenómeno, antes de las películas. Aquel dependiente seguramente nunca se acordará de mí, pero yo sí, aunque por sus manos habrán pasados centenares, miles de libros ya vendidos de Harry Potter.

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La historia se vuelve a repetir, debe ser cosa del destino, o más bien como yo digo, de lo inevitable. Una dependienta de la sección de libros de una conocida cadena de hipermercados, me hace repetir el nombre del libro y la autora, algo que me sorprende, porque la pequeña diferencia esta vez es que la autora ya es conocida. No me queda otro remedio que hacer algo que quería evitar a toda costa, “la autora de Harry Potter”, pero tengo que hacerlo y me sonrío a mí mismo. Lo encuentra, pero cae en algo que sabía que caería, la fecha de puesta a la venta. Tras preguntar a su compañero y este a su supervisor (otra vez tres dependientes divagando), no me lo pueden vender hasta mañana, aunque me confiesan que ya lo tienen abajo en el almacén. Por un breve espacio de tiempo querían bajar a por él, pero no lo hacen.

A la segunda hay más suerte, entro en la librería que me consiguió la saga entera de La Torre Oscura y mientras llego al mostrador ya veo el libro de contorno amarillo y fondo rojo y se me hace la boca agua, ya está más cerca de mis manos para devorarlo. Sin andarse con tantos remilgos, la chica que me atiende le pregunta a otra si ya se puede vender y entre risas y muy simpática dice “véndeselo, a quién se lo va a contar a estas horas”. Mientras me lo cobra, me dice que se lo va a leer porque le gustó mucho Harry Potter, aunque no tenga nada que ver. Ya con mi libro en las manos debatimos los cinco, ellas dos y una pareja que allí había, y que descubren gracias a mí que J.K. Rowling ha sacado un nuevo libro (al final terminarán comprándoselo), brevemente sobre la tontería de respetar la venta de un libro un determinado día, de los tiempos de Harry Potter y cuando fijaban incluso una hora a pesar de tener los libros muertos de risa durante quince días en el almacén.

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Desde aquí dejo bien claro que respeto que ciertos productos tengan una fecha de salida, pero no lo comparto. Me encanta que se creen mini presentaciones para ponerlo a la venta, fiestas, y que el día de salida sea como una celebración especial, pero deberían también respetar a los que disfrutamos de la lectura sin necesidad de tanta pomposidad, porque no nos hace falta que nos metan un libro por los ojos, porque no formamos parte de esos compradores a los que cazar, porque queremos ese libro en cuanto el librero lo tiene en las manos, porque en mi estantería y en mi cabeza hay ‘Una vacante imprevista’ que rellenar.

Para los más fans, os daréis cuenta que el libro está dedicado para Neil, su pareja, a quien ya dedicase de forma compartida Harry Potter y el Misterio del Príncipe.

Un premio que sabe a triunfo. El papá de Super Mario, Shigeru Miyamoto, premio Príncipe de Asturias

Faltan apenas poco más 48 horas (bueno, para mí menos de 24) del lanzamiento de la nueva WiiU, la primera consola de Nintendo en alta definición. Atrás quedan aquellos días, cuando era pequeño, en que me acercaba, aún con los ojos muertos de sueño de los nervios de la noche anterior, a la tienda a por mi primera consola, la GameBoy.

Durante esos primeros años en que SEGA y Nintendo libraban su particular batalla, e incluso con la llegada de la desafortunada Dreamcast y el formato del CD en PlayStation, los juegos a vista de los demás no dejaban de ser un mero entretenimiento temporal, pasatiempo de niños, o como los llamaban algunos, las maquinitas. “Niño, deja de jugar a la maquinita y ven a comer ya que se enfría la sopa”. Cuántas veces me ha dicho eso mi madre.

De Nintendo…

Pos suerte desde hace una década, la llegada de las nuevas generaciones de consolas y las nuevas tecnologías que han permitido hacer de los videojuegos toda una experiencia sensitiva y emocional, han colocado a la industria en el puesto que se merece desde hace tanto tiempo y el primer premio fuera del mundillo que se concede a nivel internacional además viene de España, todo un Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades para el creador de ese famoso personaje que en pocas horas podremos disfrutar por primera vez en consola en todo su esplendor en HD, Shigeru Miyamoto.

a WiiU

Antes de tener una consola propia, una noche de nochevieja la pasamos en la casa de mis tios. Después de cenar y comernos las uvas, mi prima me enseñó una consola de color grisáceo que tenía en su habitación, debajo del televisor, se llamaba Nintendo y era toda una sensación. Nos tiramos hasta las cinco de la madrugada sin parar, riéndonos con esos tontos Lemmings y sus complicados niveles. Pero mucho antes de eso, había un pequeño fontanero pixelado con el que no parábamos de saltar sobre los enemigos, recoger setas que nos daban media vida, que bajaba por las tuberías, que se hacía invencible durante un ratito y que recogía monedas. Así me encontré con el hijo de Shigeru Miyamoto por primera vez en mi vida, Super Mario.

National Geographic España, 25 años de magazine

Hace ya 25 años que National Geographic en Español forma parte de mi vida. No hay rincón de la casa que no esté teñido por ese característico color amarillo del marco de su portada. Llevo un retraso de varios años en la lectura, cierto es, pero todos los números están ahí, desde el primero en octubre de 1997, algunos antiguos que tengo sin leer pueblan las estanterías más cercanas a mi cama, otros ya leídos están en sus encuadernaciones de piel, mientras que los más modernos se apilan sobre las estanterías del salón junto a las decenas de mapas, esperando sus tapas como los demás.

Recuerdo que lo compré una tarde con mucha ilusión, me acerqué a la papelería que acababa de abrir en el barrio y allí conocí a la dependienta, que me dio la revista y me invitó a ir allí cada mes, que ella me la guardaría, y así ha sido durante casi 300 meses cruzando sus puertas, como esta misma mañana para comprar el último número.Y ha sido hoy cuando casualmente he caído en la cuenta de que había pasado tantísimo tiempo, mientras leía por encima las páginas del número especial sobre el Universo, al pensar cuán pequeño era nuestro planeta, como un grano de arena en una inmensidad gigante, extensa y profunda.

Esa primera tarde, después de tanto tiempo deseándolo, sabiendo que era una de las revistas más prestigiosas en EEUU y que ahora estaba en mis manos traducida, me sentí especial, como con un tesoro entre las manos. Difícil olvidar la primera portada de los niños indígenas tocando los tambores, abrí sus páginas y comencé a leer, una lectura que comenzó aquel día, que trataba sobre la historia, sobre la ciencia, sobre la fé y los conocimientos y sobre la aventura del ser humano dentro y fuera de su espacio, una lectura que comenzó entonces y que aún no ha acabado.

La Cúpula de Stephen King

Hace ya muchos años que leí algún libro de Stephen King, después de ver esa película de la habitación de los objetos de deseo de sus habitantes. Los mundos que recrea el autor siempre están rodeados de un halo de misterio, podría ser cualquier pueblo perdido en la inmensidad de las montañas donde sucediesen todas las historias que cuenta (o casi todas), pero cada uno parece distinto, con habitantes que parecen cobrar una vida más allá del libro.

La Cúpula, tal y como él mismo deja constancia en las últimas páginas, ha sido uno de sus mayores retos, con una idea que permaneció dormida durante una década y que de nuevo ha rescatado, una historia muy complicada ya no sólo para el autor, sino para los lectores. Me faltan dedos de las manos y los pies para recordar la cantidad de veces que me he perdido con tantos personajes, al final por circunstancias se repiten los mismos nombres y terminas viendo la luz, que cuesta lo suyo, ni siquiera tirando de la pequeña guía que se nos proporciona antes de empezar a leer es suficiente para recordarles a todos. Es una de esas novelas en las que, sin querer, el que lo lea se sentirá más o menos identificado con algunas actitudes de unos y de otros y se situará en un bando concreto e incluso tendrá ese personaje preferido por el que sienta especial afinidad y saque alguna que otra sonrisa al ver que aparece de nuevo. Pero lo que no se olvida es su historia.

Stephen King bien podría convertirse en guionista de cualquier inicio de episodio de Fringe, en el que cada semana consiguen sorprendernos con algo nuevo. El autor ha elegido para la ocasión un hecho insólito. Imagina que de repente llevas tu vida diaria normal, que todo un pueblo se dispone a seguir su rutina, cuando de repente de la nada cae a cuchillo un cristal en varios kilómetros a la redonda formando una cúpula. El caos está asegurado, aunque es sólo el principio. Puedes tener la mala suerte de que el cristal se cruce en tu camino o ir en coche y estamparte contra él porque es invisible (al principio, cristal nítido), por ejemplo. Y efectivamente, es sólo el principio.

No sólo cuenta el hecho de los sucesos al caer una cúpula, sino de lo que comienza a ocurrir dentro de ella con el paso de los días, dentro de ella y fuera, donde los afortunados deben limitarse a contemplar aquella burbuja como si de un hormiguero se tratara. Las hormigas, uno de los insectos a los que el autor recurre de forma insistente para explicar la similitud con el suceso final que no desvelaré. Como en todo lugar cerrado y sin posibilidad de huir y con muchos tipos de gente, esa burbuja de cristal no deja de convertirse en un experimento sociológico, con aquellos que quieren escapar a toda costa, con otros que afrontan la desdicha y esperan pacientes, otros que poco a poco van buscando la forma de salir de su encierro y esos otros locos que ven en el claustro una posibilidad de provocar el mal e imponer sus ideas. Esta es la base sobre la que se asienta el delgado cristal unida a un componente fantástico que esta vez Stephen King ha sabido posponer hasta cierto punto, dejando al lector que asimile la idea e imagine distintas posibilidades.

Muchos compararán el final de La Cúpula con el de nuestra queridísima serie de Perdidos y es que ambas guardan cierta similitud (por ejemplo ya no sólo la mención a una inexistente secuela de la serie que los personajes ven, sino a cierto perro estilo Vincent), incluso uno de los guionistas de nuestra serie preferida será el encargado de sacar adelante el proyecto sobre la serie que muy pronto si todo va bien comenzará a grabarse. Los que esperen tener todas las respuestas por escrito vivirán una apasionante aventura pero se desilusionarán con su final. Sin embargo, aquellos que logren profundizar y pensar sobre los últimos episodios se darán cuenta de que todas las respuestas se encuentran allí mismo y de que no existe la necesidad de que nadie las escriba, se trata de ser “hombre de fe”. La historia no quedará bordada sobre el papel, pero si logras entender la idea, o incluso si no es la idea exacta, una idea que tú imagines, entonces todo quedará grabado a fuego en otro lugar más interesante.