White Knight Chronicles “Travelers” por KAZCO

Hace unos días me hice con el videojuego que tantos años llevaba esperando, White Knight Chronicles, desarrollador por una de las compañías que más me gustan por el espero que le ponen al sonido y a la jugabilidad de sus títulos, Level 5. Una vez se pone en marcha el disco dentro de la consola y dejando unos segundos el menú principal sin acceder a ninguna opción, comienza uno de esos momentos inolvidables como ya sucedió con Dark Chronicles para PlayStation2 hace muchos años, una música tremendamente tarareable con cinemáticas del juego que quitan el hipo.

Isla de hielo a la deriva

Pocas noticias logran sorprenderme, pero esta, no me ha pasado desapercibida. En estos momentos un iceberg del tamaño de Luxemburgo o de la isla de Tenerife, anda vagando libremente por el océano tras desprenderse de los glaciares de la Antártida al colisionar el pasado 11 de febrero otro iceberg, hecho que ocasionó una liberación de energía equivalente a entre 5 y 10 toneladas de explosivos.

Que semejante isla de hielo ande perdida a la deriva puede afectar negativamente a las corrientes oceánicas, las cuales podrían verse afectadas, así como a los propios patrones climáticos. No solo eso, sino que a medida que se separa de las aguas frías, podría derretirse con mayor rapidez, lo que a la larga produciría un aumento del nivel del agua que afectaría de alguna forma a la superficie del planeta.

Ha llegado tu hora…

Con este título se iniciaba hace algunas semanas el concurso de relatos breves de Círculo de Lectores de temática de suspense y terror, cuyos 3 mejores relatos se llevarán a casa la película “Déjame entrar”, galardonada en  Sitges con el Meliés de Oro. El próximo 8 de marzo se conocerá a los ganadores.

De momento todos los relatos se pueden leer en ESTE ENLACE. No puedo reproducir aquí el contenido del mismo por las propias normas del concurso, pero está bajo el nombre de José Francisco. Escribirlo no fue sencillo, tan sólo se contaba con 500 caracteres sin contar espacios para escribir una historia redonda y que además tuviese misterio.

Nada más ver el concurso me vino a la cabeza un relato breve que escribí hace algunos años titulado “El hombre del siglo”, que espero algún día forme parte de uno de los capítulos del libro que llevo ideando desde hace ya 7 años y del que aún tengo sólo este episodio y montones de hojas con ideas y relaciones entre los personajes y los que les sucedió y les sucederá, vamos, esbozos. Me gustó tanto la idea, que me basé en uno de los momentos clave del capítulo, el cual tuve que repasar hasta 15 veces para restar caracteres sin que la historia perdiese el sentido y la forma y a la vez encajase en las bases del concurso. Al final tras mucho esfuerzo lo conseguí y el resultado quedó como esperaba, sin perder un ápice de lo que pretendía contar.

La pirámide laboral

La categoría desempañada en el puesto de trabajo siempre me ha parecido un parámetro con poca importancia a nivel humano. Siempre he considerado que lo principal es ver todo como un grupo funcionando, cada uno con sus tareas, a pesar de que siempre está ahí la figura de mi jefe al igual que soy consciente de que yo a su vez soy el jefe de otros. Una estructura que no se puede obviar.

Tratándolo como si de una pirámide fuese, ir de menos a más, hablar de los que son mis superiores, no me cuesta ningún trabajo, se les trata como tal. El problema llega recorriendo la pirámide a la inversa, cuando desde un puesto superior, los que están un escalón más abajo te llaman “jefe”. Es la realidad, soy su jefe de alguna forma, pero cuando me lo dicen suge una especie de contradición interna que no sé discernir muy bien, donde las ganas de decir “no me llames jefe” y el sentir “me siento mal cuando me llaman jefe porque se me viene grande la palabra” confluyen.

No estoy acostumbrado y nunca lo he estado, a cobrar especial protagonismo ni ser centro de atención, siempre me ha gustado pasar desapercibido, haciendo lo que mejor sé hacer sin interponerme en el camino de los demás, un poco ajeno a la importancia de mi trabajo individual dentro del equipo, quizá por ello sienta que el reconocimiento de una categoría profesional por encima a la que siempre he estado acostumbrado a tener, se me haga extraña.

Daniel Diges elegido para representar a España en el Festival de Eurovisión 2010 en la gala más vergonzante de la televisión

Creí que nada ya podría superar a la bochornosa gala del pasado año 2009 que se celebró en un Casino bajo la batuta de Alaska, con un sonido pésimo que nunca terminó de solventarse, con un espacio reducido que invitaba a dejarse caer por los extremos… estaba equivocado y ayer por la noche asistí a la que considero la gala más bochornosa, al espectáculo más vergonzante de la televisión en nuestro país.

Comenzaba la gala. Un espacio recogido tan pequeño que más que una gala de selección del Festival de Eurovisión que se asemejase a los Melodifestivalen, parecía el escenario de “Mini Fama”. Al menos una cosa buena parecía tener, a diferencia del año anterior, el espacio parecía el reducto perfecto para las voces en directo. Nada más lejos de la realidad. A pesar de que en cierta forma la acústica ayudaba a los buenos cantantes con buena y potente voz y desacreditaba a los que no daban la talla, las primeras candidatas, Venus,  sufrieron las consecuencias de esos que parece que ni hayan hecho pruebas ni ensayos ni hayan aprendido nada de galas anteriores de años pasados, en una cadena de tv que se supone ha hecho cientos y cientos de espectáculos a lo largo de su historia con gran éxito. Música al 100% que enmascaraba por completo las voces en los tonos más bajos, retorno de sonido que a punto estuvo de provocar una catástrofe nunca antes vista sino en los conciertos de bandas de los pueblos y barrios de nuestra geografía. Y lo peor es que ante la ausencia de publicidad, nadie lo solucionó y continuamos con el mismo patético sonido toda la gala.

Los resúmenes de los participantes, en lugar de estar hechos con imágenes de las actuaciones de esa misma noche, estaban basados en las actuaciones de los ensayos, a excepción del último de ellos que parace ser que por fin consiguieron sacar tiempo para editar, algo incomprensible cuando con un equipo que trabaja normalmente a un ritmo normal se puede hacer sobre la marcha.

Fue en uno de estos resúmenes en los que la imagen se quedó congelada varios segundos ante la incredulidad de los espectadores y Ainhoa se quedó sin que saliese su número para votar, motivo por el cual el director le pidió disculpas, que fueron aceptadas por la cantante pero no comprendidas. La solución: seguir con la gala en lugar de que la presentadora dijese verbalmente el número en cuestión.

Fallos técnicos de parvulario en una cadena de televisión que lleva emitiendo durante décadas, con profesionales que parece que cada vez tengan menos ganas de trabajar. Recordemos que incluso en la preselección por internet, fueron los propios Eurofans los que denunciaron contenidos que vulneraban las normas del concurso, en lugar del equipo especializado que se supone se estaba pagando para descubrir estas cosas. Literalmente, la sensación que me quedó una vez visto y vivido todo el proceso desde principios de enero es que el equipo se ha estado rascando las narices (por no decir los huevos así claramente) desde entonces. Si nos remitimos más lejos recordemos la semifinal en diferido del año pasado… decisiones incomprensibles de gente incompetente que parecen no entender el tipo de público que sigue los eventos. (Pero tranquilos que el futbol no se les pasa).

Si Gran Hermano celebra sus 10 años con un especial Gran hermano: El Reencuentro, lo de ayer parecía un OT: El Reencuentro adelantado. Uno a uno ya no solo iban desfilando un José Galisteo un poco más amanerado de lo que lo conocimos, unas Venus empaquetadas con las mismas voces pésimas de siempre, un rebautizado Fran Deli (como lo rotularon en TVE) con unas pintas que cuando se vea sentirá vergüenza ajena, unos, eso sí, espectaculares Samuel y Patricia con una de las mejores coreografías simulando la luz y la oscuridad, por detrás de la resultona y agradable puesta en escena del ganador, unas pedazo voces como las de Lorena y Ainhoa que llenaron el escenario, sino que además se dieron cita Rosa de España y así por sorpresa nuestro Bustamante. Lo dicho, el reencuentro de OT en toda regla.

Cuando parecía que nada más podría sorprender, llegó uno de los momentos televisivos del siglo que será recordado durante mucho tiempo. Era de esperar, teniendo en cuenta que se trata de un ex delincuente, xenófobo y apologista del maltrato a la mujer, algo ante lo que RTVE no puso trabas y que en T5 denunciaron a pesar de estar haciéndole ahora entrevistas en vista del nuevo mamporrero que ha nacido en la televisión y que puede dar audiencia, todo sea rebajarse y hacer como que no lo denunciaron en su día. Todos sacando tajada del personaje patético.

Tras terminar su actuación, John Cobra fue abucheado por parte de los eurofans y su respuesta fue un contundente “comedme la polla” acompañado con gestos explícitos de tocamiento de huevos. Tras acercarse a la presentadora, donde se preparaba para recibir la opinión del jurado de OT… digo de La gala de Selección, siguió increpando al público y sacó su verdadera personalidad de delincuente repitiendo continuamente que le “comiesen la polla” (estará necesitado el pobre). Además aprovechó para hacer autopublicidad del foro que le apoyó durante el proceso de votaciones y que parece que ayer no se gastaron ni 1€ en llamar para que ganase, (eso es apoyo y lo demás tonterías) ya que recibió 10 miserables puntos, quedando último, y sacó su vena xenófoba insultando a los eurofans con la palabra “maricones”. Posteriormente en brazos de una Anne Igartiburu más sosa que nunca intentando mantener el tipo pero sin sangre en las venas en lugar de mandar a su casa al payaso (otro gallo hubiese cantado si da con Mercedes Milá), John pidió disculpas terminando esas disculpas con “si os gusta bien y si no que os den por culo y si no ya sabéis lo que tenéis aquí” (acompañándolo de nuevo con tocamiento de huevos).

Afortunadamente el chaval no volvió a aparecer ni por el backstage y ahora tendrá que ganarse la vida pues, chupando pollas por ejemplo. Además el público al que se lo pidió no le votó mucho, con lo cual el chupamiento se invierte y ahora le podemos decir “chúpanosla tú”.

La gala terminó con todo el mundo feliz y contento, con un Daniel Diges y a la que yo llamo bailarina epiléptica ganadores por absoluta mayoría, con una Coral siempre segunda que esperemos no se vuelva a presentar por su bien y por el nuestro porque mira que es cansina esta mujer, al final ganará algún año cuando ya sea mayor y por pena y con una sensación de haber visto la gala más vergonzante de la televisión en mi vida pero que sin duda alguna repetiría esta misma noche.

Ya estoy preparandome para la del año que viene… xD

Dependientes del tiempo

En el escaparate de una tienda de animales, un perro se movía nervioso dentro de su jaula de cristal (nunca entenderé por qué se permite tener a estos animales encerrados durante horas y horas) intuyendo que pronto le sacarían en el descanso entre jornada y jornada para corretear por el local.

Cuando uno no puede valerse por sí mismo y realizar lo que le apetece independientemente de la hora del día que sea, hacemos ni más ni menos que lo que los demás desean que hagamos. Un bebé no puede valerse por sí solo para comer ni para ir a los sitios, depende totalmente de lo que la persona a su cargo desee, al igual que una mascota no suele salir sola a la calle ni puede coger la comida de la despensa cuando le apetece.

Se crea entonces el sentido de la dependencia del paso del tiempo, con el transcurso de los días aprendemos que para obtener las cosas hay que esperar, aunque aún no seamos conscientes de cuánto, pero tenemos la certeza de que tarde o temprano  llegará.