Niños en el carnaval

Voy paseando por la calle una tarde de viernes y, mientras la música en el patio de los colegios suena a todo volúmen por los altavoces, por las inmediaciones van llegando y se van dando cita spiderman, hadas, cowboys, fantasmas, vampiros, brujas y el repertorio de trajes más completo que pueda darse jamás en un solo día (exceptuando ciertos vestuarios televisivos, cuya experiencia nunca se me olvidará y de la cual espero dar cuenta algún día).

Caras procupadas porque el traje no les queda a medida y tienen que ir agarrándose algún trozo de tela que se les queda demasiado grande, caras felices por ver si sus amigos les reconocerán y otras esperando ver qué han ideado los demás. La escena de cada año en los carnavales de febrero.