Isla de hielo a la deriva

Pocas noticias logran sorprenderme, pero esta, no me ha pasado desapercibida. En estos momentos un iceberg del tamaño de Luxemburgo o de la isla de Tenerife, anda vagando libremente por el océano tras desprenderse de los glaciares de la Antártida al colisionar el pasado 11 de febrero otro iceberg, hecho que ocasionó una liberación de energía equivalente a entre 5 y 10 toneladas de explosivos.

Que semejante isla de hielo ande perdida a la deriva puede afectar negativamente a las corrientes oceánicas, las cuales podrían verse afectadas, así como a los propios patrones climáticos. No solo eso, sino que a medida que se separa de las aguas frías, podría derretirse con mayor rapidez, lo que a la larga produciría un aumento del nivel del agua que afectaría de alguna forma a la superficie del planeta.