Yo era un torpe musical

Cuando mi padre llegaba a casa con algo nuevo, era una jornada especial, como si los reyes magos hubieran llegado por adelantado, todos nos reuníamos alrededor para dar el recibimiento a esa extraña cosa recién llegada, algo parecido a como hacen los perros olisqueando la bolsa de comida que acabamos de comprar, impacientes por descubrir.

Un día llegó de las ferias con un radiocasete stereo de doble pletina, lo que entonces se llamaba un “loro” y ahí comenzó nuestra afición por grabar música y hacer programas de radio. Poco tiempo después, viendo que nuestra pasión por la música aumentaba, el salón se vistió de gala y llegó la cadena de música que aún hoy ocupa un lugar en un rincón.

Ellas eran las dueñas, en pleno boom de la música italiana con Eros Ramazzotti o Glenn Medeiros y poco más tarde con Laura Pausini y su “Marco se fue”, no lograba entender esos gustos musicales, si bien a base de repetirlas, terminaba aprendiéndome las letras como si fuesen la tabla de multiplicar. Seguí los pasos de mis hermanas y en el colegio, como clases extras, me apunté a música, para aprender a cantar, algo que me llevó sobre diversos escenarios, sobre todo en épocas estivales y navideñas, y elegí como instrumento la flauta, más que nada porque la guitarra me parecía demasiado difícil de aprender.

Pero para mí la música no dejaba de ser algo que estaba ahí pero que no terminaba de entender del todo, era un cantar por cantar, aprender por aprender, no terminaba de despertar aquello que me hiciese comprenderlo, al fin y al cabo yo era un torpe musical. No fue hasta la época del “Una rosa es una rosa” de Mecano que algo comenzó a despertarse, en especial con una canción que canté innumerables veces e intentaba entonar por primera vez sintiendo algo extraño, “Naturaleza Muerta”. Por primera vez una serie de canciones me llamaban la atención sobre las demás y esta vez ¡no las disfrutaba como consecuencia de que a mis hermanas les gustase! Siempre siguiendo la corriente musical y de pronto algo comenzaba a cambiar.

Todo cambió de forma definitiva  unos seis años después, cuando un sábado al mediodía puse a tope y por casualidad la cadena de música en los últimos minutos del programa de la lista de los 40 principales. Las presentaban como dos chicas que estudiaron juntas y cuyas voces empastaban a la perfección. Y empezó a sonar esto…

En poco más de tres minutos mis sentidos se abrieron y todo lo que había estado aprendiendo años atrás, todo, absolutamente todo cobró sentido y lo comprendí, sentí esa palpitación que sólo te hace sentir la música. Ella Baila Sola y ahora EBS siguen ahí, en un lugar especial como las primeras, siempre serán las primeras. Llegaron después The Corrs, La Oreja de Van Gogh y muchos, muchos otros. Una vez abiertos los sentidos ya nada podía frenar la pasión musical. Ahora era capaz de saborear cada nota, de percibir cada giro y cada instrumento, la melodía y el mensaje. Ya no era ese torpe musical que se limitaba a automatizar lo aprendido, ahora corazón y música se movían al mismo ritmo.

2 comentarios en “Yo era un torpe musical

  1. Made mia como me gustaba glen Madeiros…jajajaj xd….k puntazo al ver un video de el y de mecano no digo nada…pero ha sido uno de mis grupos favoritos españoles..80 quien .no habra taradearo sus canciones…….

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