¿Plagio, inspiración o coincidencia? Katy Perry ‘Firework’ VS Loreen ‘Euphoria’

No soy amigo de los plagios, en cuanto que veo que algo se parece demasiado, mis sentidos obedecen como un resorte, salto como una liebre y no paro de dar vueltas a la cabeza hasta que consigo llegar al origen, “¿esto dónde lo escuché antes?”, “me suena de algo”, “¿dónde vi esto, no fue en aquella serie?”… pero tan tonto que no caí en lo de la cabeza de George Arbusto pinchá en un palo en Juego de Tronos, por eso, y aunque todo en el mundo artístico invita a poner denuncias, a exigir por ejemplo que alguien en un blog ajeno sin ánimo de lucro ponga POR FAVOR tu nombre en los créditos, mucha tontería, coño si no vas a ser ni tiras para artista ¿para que exiges y amenazas que otro ponga tu nombre en la foto si a la pobre chavala o chaval les ha gustado y no tienen otra intención? Y encima con amenazas de denuncias, con lo bonito que queda un simple “por favor, serías tan amable”, porque al fin y al cabo tu pieza ha gustado a otra persona… en fin que me voy del tema, prefiero cambiar la palabra plagio muchas veces por, llamémoslo así de momento, “idea prestada”. Plagio es algo más fuerte, es una copia textual.

Aunque hay mucho listo suelto que copia y pega con tal de sacar cuartos, hay otros muchos para los cuales una obra es fuente de inspiración, ideas de las que han nacido grandes obras. Qué sería de nosotros por ejemplo sin LOST, esa serie que cogió los viajes en el tiempo, la mitología y algún otro elemento y les dio una vuelta de tuerca para convertirlo en una mezcla única. Incluso algunos de mis relatos están inspirados en el tono, en la forma de contar las cosas que más se asemeja a mí, en las letras de Susanna Tamaro. Otras veces de repente escuchando alguna melodía o mirando una imagen, algo hace click en tu cabeza y ya no puedes parar. Es lo que se llama INSPIRACIÓN.

Y por último está el caso de las coincidencias, ¿o acaso a las nubes las vamos a tachar también de plagio por parecerse a una ballena o a un corazón? Hace algunos años, ya que hablo de una de mis autoras favoritas, Susanna Tamaro fue acusada de plagio, sí, esa palabra que la gente se toma tan a la ligera, por el simple hecho de coincidir el entorno sentimental de una historia con otra. Oiga usted, pues entonces todos los libros están plagiados, un chico se enamora de una chica en la playa… PLAGIO, y a quemar a la hoguera al autor o autora. Lo dicho, un mundo este, el del arte, donde muchos andan con uñas y dientes, intentando arañar dinero de donde pueden en lugar de confiar en que su obra ha sido fuente de inspiración para otros, o simple coincidencia. Pero tampoco se puede juzgar a nadie por este comportamiento, cada cual actúa como cree necesario, en definitiva una obra es algo propio y como tal duele al ver que otro la toma prestada o al menos eso creemos.

Hoy la casualidad ha querido que una foto que puse de fuegos artificiales en el último post me la reclamase su autor (que noooo), la viese Yos, me entrase la paranoia y me dijese que Katy Perry había hecho un vídeo sobre ello. La canción, que aquí os dejo, no la había escuchado nunca, todo bien hasta el estribillo, cuando comienza a salirle fuego de los pechos (malpensados, podría ser del corazón o del alma).

Me pregunto “¿Esto dónde lo he escuchado yo?”. A los pocos segundos ya tenía la respuesta, que estaba no muy lejos en la línea del tiempo, Loreen la mística sobre el escenario. Ahora cada cual que lo tilde de plagio, inspiración o coincidencia.