Ladrones del tiempo

ladrones del tiempo

La cantidad de tiempo que perdemos llamando la atención de aquellos que no nos hacen ni caso. Sucumbimos a sus encantos, les encumbramos como a Dioses, soñamos con que nos dirijan una palabra, un gesto, una mirada. Cuando eso sucede, entramos en un estado de euforia del que nadie puede sacarnos.

Al final terminamos dándonos cuenta de que el tiempo que malgastamos intentando conseguir algo de una persona para la que no significamos nada, se lo acabamos robando a los que tenemos cerca y lo necesitan.

Pipas

La ignorancia. Conocer sobre las cosas que nos rodean es siempre estar un paso por delante. No conocerlas lo suficiente, puede ser la causa de todos nuestros problemas. La cantidad de errores que habremos cometido por ignorancia y que habrán cambiado nuestra vida hacia uno u otro rumbo.

El séptimo cumpleblog (especial 3,000,000 de visitas)

seven

El siete, ese número mágico con tantas connotaciones en nuestras vidas, las vidas de un gato (azul), los años de mala suerte al romper un espejo roto y mirarse en él, los siete días de la creación y su contínua repetición en el apocalipsis del final de nuestras vidas, el siete, ese número perfecto.

El siete, los siete días de la semana, las siete notas musicales y los siete colores del arco iris (tradicionalmente, venga, vamos a repetirlos como nos enseñaron en la escuela). Las siete maravillas del mundo, las antiguas y las nuevas. El siete es el número del universo, con sus siete rayos con nombre, Sthula Sharira, Linga Sharira, Kama Rupa, Kama Manas, Manas, Buddhi y Atma. El siete es la balanza y la pareja. Siete son las ramas del saber, Raja, Karma, Jnana, Hatha, Laya, Bhakti y Mantra y siete son las ciudades sagradas, Ayodhya, Máthura, Gaya, Casi, Kanci, Avanti y Dv Araka.

SONY DSC

Aunque el número once es el que más me ha acompañado a lo largo de toda mi vida (y aún hoy sigue haciéndolo de forma misteriosa), mi vida parece regida por el número siete. Hoy confesaré que a los 7 años rompí un espejo y me miré en él. No soy especialmente supersticioso, antes sí, ahora ya no, soy de los que pasa debajo de las escaleras sin temor, de los que no se asusta por cruzarse con un gato negro y de los que ya no hacen tonterías cuando se cae la sal o veo a alguien vestido de amarillo, aprendí a pasar de las supersticiones.

Y aunque no soy supersticioso, sé reconocer algunas cosas y una de ellas es que mi vida ha ido en ciclo de 7 años, pero no siempre para mal, muchas de las veces para bien, cambiando sin querer, quizá fruto de la casualidad, desde que rompí aquel espejo. A los 14 aprendí a ser adulto haciéndome más fuerte, a los 21 abandoné mi soledad para cambiar drásticamente de vida y conocí a los que hoy son mis amigos, a los 28 la vida se llevo mi cincuenta por ciento, a lo que más quería, a mi siempre amigo eterno Yoko al que dediqué el nombre de todos mis proyectos desde entonces. Estoy en los 35, esperando saber si el destino reserva algo o si ese espejo ya se cobró su deuda. A lo mejor el cambio se está produciendo poco a poco, en este mismo momento, y no sepa ver su cara hasta que pase el tiempo.

blog 7_1

Este blog se inició en otro lugar y con otro nombre un 11 de octubre, por el mero hecho de escribir y compartir con los demás, con ese mundo que es una audiencia inmensa, en el que siempre hay alguien para escuchar. Apenas dos meses más tarde y tras la trágica pérdida, Yoko le dio otro sentido y su nombre.

Est teclado está diciendo basta, tras pulsar cada una de sus teclas millones de veces, algunas no se quedan marcadas, os invito a ver que la letra “e” desparace de vez en cuando de las palabras. Su sucesor está aquí al lado y hay que darle paso antes de que mis cabreos al leer lo escrito aumenten.

blog 7_2 blog 7_3 blog 7_4 blog 7_5

Esta celebración del séptimo cumpleaños del blog es muy especial por muchas cosas. El 8 de octubre así como quien no quiere la cosa, las estadísticas reflejaron ya más de 3,000,000 de visitas durante todo este tiempo. Tres millones de miradas que me ilusionan y que se hace una cifra enorme e imposible de asimilar lo suficiente como para ser consciente de ella. Pero no son sólo esos tres millones. Durante esta aventura surgieron otras, El libro gordo de Petete para los niños con sus más de 600,000 secretos, Mars & McLeod con más de 350,000 seriéfilos, el blog no oficial de Mujeres y Hombres y Viceversa con 1,500,000 seguidores, o la pasión por los videojuegos destada en Yoko’s Play con más de 2,300,000 jugadores.

Esos blogs han sido partícipes de parte de mis pasiones y desde hace unas semanas llegan a un nuevo nivel, el de los dominios propios abandonando la casa que los acogió. De esta forma nació primero el lugar que pronto, ahora en prueba, será el centro de todo, el cerebro, la placa madre, el motor, Yoko y Yo.

blog 7_6

La pasión por el entretenimiento no desaparece, Yoko’s Play y Mars & McLeod se fusionan para dar forma a una web de la que estoy muy orgulloso por su estética y por el cuidado que he puesto en hacerla paso a paso durante los meses de verano, En Episodios Anteriores. Con logo creado por un experto chico con residencia en Rumanía y con mascota propia, Jack Shephard y Vincent, creada por uno de los mejores dibujantes de cartoon del mundo, Muhamad Rizqi.

blog 7_7

El círculo se completa con una ilusión hecha realidad y la que fue la fuente de inspiración para que todo esto comenzase hace 7 años. Todo nació el día en que accedí a un blog grupal, creado por unos amigos de Barcelona. De cada publicación, con cada opinión, con cada historia y cada fotografía, consiguieron inspirarme para buscar mi propio hueco en el océano inmenso. Con el tiempo y cada vivencia y situación personal, terminaron dejando el blog. Ahora 7 años más tarde y con muchos nervios y sudores para conseguir su regreso, que ya contaré en otra entrada, se me iluminan los ojos y se me dibuja una gran sonrisa al anunciar la vuelta de Ideoflexia.

ide1

Tras hablarlo con alguno de los autores originales y tener el visto bueno de su creador, volverán Anna y Tietgale (que me emociono de sólo pensarlo). Los lazos de esta vida me cruzaron con gente impresionante a la que no puedo olvidar, compañeros de residencia universitaria que también estarán allí, como Alberto, ese gran artista del que siempre quise un cuadro, un gran polemista y “opinador” y José Luis, educador, con el que apenas compartí unas palabras en su día y alguna que otra hora de gimnasio y de fiesta, pero que el facebook ha hecho que pueda leer unos artículos y ver una personalidad que no pude descubrir en su día.

Cada texto, cada palabra en estos siete años no ha sido tiempo perdido delante de una pantalla. Ha sido como hablarle al mundo, pero sobre todo a mí mismo. La posibilidad de plasmar en palabras pensamientos, inquietudes, aficiones, reflexiones y que cada una de esas palabras esté condicionada por tu propio día a día, hacen que escribir un blog sea algo grande y único. Os espero aquí y en esos nuevos lugares donde las ideas y las pasiones se vierten en un océano sin límites, como botellas con mensaje, donde lo bonito es atrapar una, sacar el papel y disfrutar de la sorpresa que aguarda.

seven 2

Moda

power rangers

He visto esta imagen y me ha sido imposible evitar que el primer pensamiento que me viniese a la cabeza fuesen los Power Rangers, y después de eso, toda esa serie de películas que mi padre nos alquilaba cuando éramos pequeños cuando teníamos el vídeo Beta y después el VHS, desde King Kong pasando por Godzilla y todos sus sucedáneos, mezclando a unos y otros, a cada cual peor hecho, en películas baratillas de serie B que ahora me parecen lo peor del mundo pero que en su tiempo lograban entretenerme. No sé si eran esos efectos especiales de tres al cuarto o la idea de imaginármelos como juguetes, pero fuese como fuese, me dejaban delante de la pantalla con los ojos pegados.

Los Power Rangers y toda esta parafernalia me pillaron con la edad justa en la que uno se deja llevar por el resto de niños. Que si ahora todos vestidos de Power Ranger, tú azul, tú rosa, tú amarillo, el regalo más deseado de las ferias y sus tómbolas, los muñecos campando a sus anchas por los escaparates de las jugueterías… el caso es que echo la vista atrás y aunque sí recuerdo que me lo pasaba muy bien delante de la pantalla, nunca llegué ni a vestirme de uno de los personajes ni a tenerlos como muñecos, a pesar de que los deseaba.

El tiempo pasa y uno se pregunta, como con Médico de Familia, cómo pudo llegar a ver semejantes bazofias. El secreto está muy claro, es la moda la que nos mueve desde siempre, audiencias millonarias para series y películas que no valen tanto pero sobre las que se genera un movimiento que te lleva a rastras sin querer. Y pasa lo mismo en todos los campos, en la literatura, en la moda de vestir, en los objetos y consumibles que utilizamos y comemos todos los días. Todo es objeto de la moda y lo que se escapa de ella está destinado a un segundo plano.

Lo mejor de todo es que cualquiera de nosotros podemos imponer una moda sin o pretendiéndolo. Basta con mezclar una idea en la que crees y confías al cien por cien con un mucho de personalidad en el momento oportuno. Y el ingrediente más importante: la suerte.

A tale of two cities

oblivion tale of two cities

Hace un par de semanas me puse a ver Oblivion, la última película intepretada por Tom Cruise. Durante los primeros minutos se produjo uno de esas joyas que yo ya llamo “momento LOST”, que también podría describir como “una pequeña nota de color, misterio, recuerdo, sensación o sobresalto que de repente inunda la calma y te hace entrar en un momento de exaltación y euforia”. Por eso lo llamo más corto “momento LOST”, ya que fue esta serie la que me hizo sentir por primera vez esa sensación maravillosa de locura transitoria frente a un televisor.

Jack, otra maravillosa coincidencia lo del nombre, Jack Harper en este caso, entra en su cabaña, en un lugar que aún permanece inalterado ante la invasión alienígena. Un lugar muy parecido a los barracones de Perdidos, otra semejanza más, ambos lugares reducto que parecen anacrónicos y desentonan en el conjunto de la historia y el paisaje global.

Jack pone su mono encima de la nevera y suelta un libro sobre la mesa, encima de otro. En ese momento paro la imagen y, después de tantas coincidencias, surge ese “momento LOST”, cuando me fijo en el título del libro que hay debajo, “A tale of two cities”, historia de dos ciudades, la novela que Charles Dickens publicó en 1859 y que de alguna manera viene a contar la historia de dos sociedades, de dos formas de pensamiento que crecieron apartadas y siguieron sus caminos hasta que el destino las confronta.

oblivion cabaña oblivion mono peluche

Una idea que muchos cineastas y guionistas han tomado ya como universal y que en algunas obras es una auténtica delicia. Mientras que en Oblivion supone la confrontación de dos razas que crecieron en mundos diferentes, su sentido en “Perdidos”, título que además se le dio al primer episodio de la tercera temporada, fue otra confrontación, la de los supervivientes del Oceanic 815 y los Otros, dos vidas que crecieron por caminos separados y que el destino termina uniendo para dar comienzo a una batalla, a una lucha por otro tipo de supervivencia.

Nuestra vida no deja de ser esa novela. Andamos, vamos y venimos, crecemos dando molde a unas ideas, a un espacio. Muchas veces no somos conscientes de que otras vidas crecen, andan, van y vienen y crean sus propios pensamientos y su propio espacio. Entonces un buen día chocas, y de ese choque nacen amores, batallas, se entremezclan las ideas y los espacios y se forma algo nuevo que andará, irá y vendrá y volverá a chocar de nuevo.

La primera vez

primera vez

Cuando somos pequeños tenemos la enorme suerte de poder sorprendernos con cada nuevo descubrimiento. La primera vez que nos lanzamos a la piscina, la primera vez que vamos a la playa, nos sumergimos en esas aguas frías y probamos su sabor salado.

La primera vez que salimos a un largo viaje, el que nos cuentan que es tan largo que nos faltaba tiempo para acopiar en una mochila montones de juegos y chucherías, para al final acabar con la cabeza dando bandazos de un lado a otro en la parte trasera del coche.

La primera vez que sentimos algo por alguien sin saber qué es y algo comienza a cambiar.De repente nuestro pensamiento queda ocupado casi por completo todas las horas del día por ese sentimiento extraño sin poder sacarlo de la cabeza.

Afortunadamente cuando crecemos, el mundo nos ofrece otras primeras veces únicas e inolvidables para poder recordar, distintas sin embargo, pero que logran unir líneas temporales con el niño que fuimos.

Y lo más maravilloso de todo es vivir esas primeras veces sin saber que están ocurriendo, hasta que no pasa el tiempo y uno se da cuenta de lo importante que fueron, hasta que no tomas conciencia de que el destino las cruzó en tu camino por una razón. Quedan entonces convertidas en leyendas, en retales de nuestras vidas, personales, intransferibles.

@ fotografía de Alchemy Photography

Volver

friends

Cuando miro algunos años atrás en el tiempo y recuerdo lo que era sentirse feliz, cuando nos reencontramos y probamos de aquella mezcla explosiva que se creó mágicamente, cuando siento lo que sentía, cuando veo sus sonrisas, cuando disfruto de nuevo de sus bromas y de su compañía, el tiempo de nuevo regresa donde debiera estar y cuando se esfuma, me invade una profunda sensación de desasosiego.

Me pregunto qué estoy haciendo con los mejores años de mi vida, en una ciudad que para mí es como una cárcel, y no hablo de fronteras físicas con rejas, sino de una cárcel de sentimientos, sin poder disfrutar de los amigos que están a cientos de kilómetros.

Ya hace un año que planeé volver a retorcer mi vida, no obstante ya lo hace sola cada cierto número de años de una forma incomprensible y me cambia por completo. Ahora sólo queda definir de nuevo el cuento para que de alguna forma pueda continuar con ese final feliz y eterno que no acabe nunca, para poder sentir que no estoy dsperdiciando ni un solo momento de mi vida.