ING DIRECT “Pensar”

orange

Este spot me pilló desprevenido, viendo la tele, casi cuando iba a levantarme para ir hacia algún lugar, de repente la pantalla se volvía de color naranja y me decía que iba a ocurrir algo diferente en televisión, serían 30 segundos, sólo para mí.

Sólo sé que se me olvidó levantarme, que no recordaba lo que iba a hacer, porque me quedé mirando atentamente la pantalla en naranja todo ese tiempo, porque aquel color y el silencio me hicieron pensar, o más bien soñar con lo que tanto me gusta. Pensé, soñé con el calor del sol sobre mi cara, tumbado sobre la arena blanca, el sonido de las olas y sonreí.

Uno de los anuncios que ya se ha convertido en mi favorito, a pesar de que los bancos y sus anuncios no me gustan demasiado, sin más pretensiones que convertirse en un remanso de paz para os que no encuentran un resquicio en sus ajetreadas vidas y con un presupuesto tan bajo para estos tiempos.

fotografia Doug

Un premio que sabe a triunfo. El papá de Super Mario, Shigeru Miyamoto, premio Príncipe de Asturias

Faltan apenas poco más 48 horas (bueno, para mí menos de 24) del lanzamiento de la nueva WiiU, la primera consola de Nintendo en alta definición. Atrás quedan aquellos días, cuando era pequeño, en que me acercaba, aún con los ojos muertos de sueño de los nervios de la noche anterior, a la tienda a por mi primera consola, la GameBoy.

Durante esos primeros años en que SEGA y Nintendo libraban su particular batalla, e incluso con la llegada de la desafortunada Dreamcast y el formato del CD en PlayStation, los juegos a vista de los demás no dejaban de ser un mero entretenimiento temporal, pasatiempo de niños, o como los llamaban algunos, las maquinitas. “Niño, deja de jugar a la maquinita y ven a comer ya que se enfría la sopa”. Cuántas veces me ha dicho eso mi madre.

De Nintendo…

Pos suerte desde hace una década, la llegada de las nuevas generaciones de consolas y las nuevas tecnologías que han permitido hacer de los videojuegos toda una experiencia sensitiva y emocional, han colocado a la industria en el puesto que se merece desde hace tanto tiempo y el primer premio fuera del mundillo que se concede a nivel internacional además viene de España, todo un Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades para el creador de ese famoso personaje que en pocas horas podremos disfrutar por primera vez en consola en todo su esplendor en HD, Shigeru Miyamoto.

a WiiU

Antes de tener una consola propia, una noche de nochevieja la pasamos en la casa de mis tios. Después de cenar y comernos las uvas, mi prima me enseñó una consola de color grisáceo que tenía en su habitación, debajo del televisor, se llamaba Nintendo y era toda una sensación. Nos tiramos hasta las cinco de la madrugada sin parar, riéndonos con esos tontos Lemmings y sus complicados niveles. Pero mucho antes de eso, había un pequeño fontanero pixelado con el que no parábamos de saltar sobre los enemigos, recoger setas que nos daban media vida, que bajaba por las tuberías, que se hacía invencible durante un ratito y que recogía monedas. Así me encontré con el hijo de Shigeru Miyamoto por primera vez en mi vida, Super Mario.

Harry Potter Wizard’s Collection, la edición ¿definitiva?

Espero que sí, que sea la edición definitiva, aunque nunca se sabe en un futuro, con tanto remake que se estila ahora, si alguien decida dentro de unos años volver a rehacer las películas de la saga de libros de J.K. Rowling.

Hace algunos años llegaron a España las ediciones “ultimate” de Harry Potter, concretamente de las dos primeras películas en blu ray, copia digital y extras nunca vistos además de algunos regalos de merchandising. Y ahí se quedó, mientras que en el resto de Europa continuaron saliendo, en nuestro país nos tuvimos que conformar con este lanzamiento que no continuó, a pesar de que los discos eran los mismos para todos los países del continente y llevaban traducción al castellano de los extras y menús y doblaje íntegro.

Parece que se hayan estado reservando los discos que nunca vieron la luz hasta ahora para lanzar esta Wizard’s Collection, un baúl enorme lleno de sorpresas, con 31 discos con las películas en blu ray y dvd, extras y un disco escondido (no diré dónde, no tardé mucho en encontrarlo eso sí) divididos en varios cajones y en forma de libro.

El nombre de la edición tiene su sentido, el baúl es como un pequeño engranaje de misterios y trucos. Además de los discos, trae bastante material para los más fans de la saga como bocetos, libros de sellos y artefactos, un mapa de situación o un pergamino, pero lo que más me sorprendió fue el mapa de tela del merodeador, simplemente espectacular, y el guardapelo, de gran calidad.

El baúl viene con un certificado de autenticidad de edición limitada en el que se puede ver que la tirada es de poco más de 60,000 ejemplares. Una edición muy cuidada y original que merece la pena, tanto como objeto decorativo para los que somos fans de Harry Potter, como por las cientos de horas extra que nos transportarán una vez más a ese universo.

Así fue la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012

Una película en directo, ese fue el regalo que Danny Boyle, responsable de, entre otras, Slumdog Millionaire, nos hizo a los asistentes para una noche mágica. Una vuelta de tuerca a la inauguración de Atlanta 96 añadiéndole este concepto cinematográfico y muy diferente a la del pasado año, sin duda por tratarse Pekín de una ciudad milenaria en la que es más complicado hacer un recorrido rápido, mientras que Londres, al igual que Atlanta, tienen menos recorrido histórico, aunque no menos importante. Debido a esto precisamente, todos tenemos más reciente su historia y todo fue más cercano al espectador, pudiendo reconocer cada escena y cada acto con una sonrisa, con melancolía y a veces mezclando sensaciones.

En su día Slumdog Millionaire me resultó extraordinaria, la forma en la que, sin palabras, con la banda sonora, era capaz de transmitir todas las emociones. Ayer en la ceremonia volví a tener esa sensación, cuando los obreros paraban para recordar a las víctimas de las dos guerras mundiales, todosd en silencio, vista baja o al cielo y mano en el pecho y sonaban esos silbidos y la banda sonora o en esa maravillosa danza de la lucha entre la vida y la muerte, un auténtico film en directo.

El paso del espacio verde a la industria fue espectacular, a raíz de unas palabras de la obra de Shakespeare. Ver cómo todos esos voluntarios convertían un escenario de campo en una nave industrial quitando vallas, derrumbando casas, levantando grandes chimeneas, hasta el final de un primer acto que ponía los pelos de punta, con la fundición del quinto aro olímpico que se elevaba en el cielo para unirse a los otros cuatro y volar hasta la estratosfera marcando al mundo, comunicando al resto de la galaxia que allí había una celebración.

Otro de los puntos fuertes y que más me emocionó fue el hospital de niños, lugar de cuentos donde se dieron cita grandes personajes, buenos y malos, salidos de la mente de autores ingleses. No puedo obviar que cuando vi a Lord Voldemort se me aceleró el corazón, pues soy un terrible fan de Harry Potter (que bien podría haber sustituído a la niñera más famosa del cine, Mary Poppins) y hasta pensé que al quedarse solo en el centro del escenario, íbamos a presenciar esa última batalla entre el bien y el mal con el otro protagonista. El remate ya fue ver a J.K. Rowling, que tanto ha hecho por la literatura ya no sólo en el Reino Unido, sino en el mundo entero, todo un símbolo.

El salto de la reina de Inglaterra del helicóptero, a pesar de que las secuencias no se correspondían en tiempo, uno de esos puntos de humor inglés que al menos despertó sonrisas, al igual que Mr Bean, utilizando su humor para recordar la grandísima historia de “Carros de fuego”. Un comentarista español durante la ceremonia, no recuerdo quién, decía que los helicópteros por la noche no vuelan. Entonces por ejemplo ¿algunos ganadores de Gran Hermano cómo llegan al plató, volando con sus alas? No sé a qué se refería exactamente. A partir de aquí sin duda la ceremonia estuvo enfocada al salto generacional, dando mayor importancia a la juventud y las nuevas generaciones, bailes dinámicos, la irrupción de internet en nuestras vidas con la presencia del creador de internet y mucha música. Inentendible el momento en que la serie “Cuéntame” ocupa uno de esos momentos de las mejores series de la historia, no es que esté mal, pero tanto como para estar ahí junto con leyendas de la televisión es más que excesivo, aunque la decisión, por mucho que digan que a Danny le gusta la serie, quizá vendría motivada por la relación entre la BBC y RTVE, una mancha negra sin duda que me dejó un mal sabor de boca por el atrevimiento, sobre todo porque el mítico Doctor Who, todo un icono en Reino Unido y en todo el mundo, tuvo una aparición casi insignificante.

Tras el soporífero desfile, a pesar de que en esta ocasión fue más ameno gracias a los tambores, la música y rapidez y ese misterio que portaban los niños en sus brazos y que desfilaban al lado de cada uno de los abanderados de los más de 200 países, pudimos asistir a los momentos tradicionales, el izado de la bandera olímpica y los juramentos y apertura de los Juegos Olímpicos.

Quedaba el misterio mejor guardado, el encendido del pebetero olímpico. Pero, ¿dónde estaba? Lo cierto es que no sé si jugaron al despiste, pero yo encontré cuatro posibles lugares, primero una extraña estructura de color rojo que se alzaba por fuera del estadio olímpico, posteriormente, tras el último relevo de la antorcha a los 7 jóvenes relevistas, según iban corriendo por la pista y se paraban pensé, ¿será la campana que se da la vuelta? Pero pasaron de largo hasta el siguiente punto, el roble sobre el montículo, ¿sería el propio árbol el pebetero? Pero también pasaron de largo y ya sólo quedaba un lugar.

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De repente, aquellas más de doscientas piezas que los niños portaban al lado de los abanderados, estaban ensartadas en unas varillas que radiaban del centro del estadio, los jóvenes relevistas se acercaron y prendieron fuego a siete de ellas, un fuego que se dispersó por el resto de aquellos más de 200 pequeños pebeteros mientras sonaba una música que será difícil de olvidar. Un lugar donde no había estado nunca, jamás en la historia el pebetero se encendió en el mismo centro del Estadio Olímpico y no había un sólo pebetero, sino decenas de ellos en representación de cada país participante. Celestial el momento en que las varillas se alzan hacia el cielo y se unen en un solo fuego, sin palabras, el mejor encendido de la historia de los juegos, imaginativo, innovador e imposible de predecir (y eso que en las invitaciones y cuadernos de prensa, los periodistas y espectadores lo tenían delante de sus narices desde haca semanas).

No hay palabras, sino sensaciones, para describir esta película que Danny Boyle nos regaló, mezclando el bien y el mal, las prisas de un mundo en movimiento con la calma del corazón, esos momentos únicos que te hacen sonreir mientras un nudo aprieta en alguna parte del cuerpo creando un sentimiento de felicidad y melancolía a la vez. The best ever, muchas gracias por el regalo.

Encendiendo el pebetero desde Mexico 1968 hasta Pekin 2008

Es el momento cumbre, a pesar de que cada Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos es un alarde de imaginación, con miles de personas moviéndose en pasos medidos en tiempo y espacio para dar un espectáculo inolvidable, el momento del encendido del pebetero olímpico se convierte en una amalgama de sentimientos encontrados difíciles de expresar, por un lado la espera de cuatro largos años que por fin va a ser resuelta, por otro la incertidumbre y la sorpresa, poque cada encendido es diferente al anterior, por último la emoción y la ilusión propias de los ojos de un niño se apoderan de nuestros sentidos, cuando vemos entrar la llama en el estadio olímpico y de repente un fuego primigenio logra ser el centro de atención de todas las miradas del mundo.

Ese último portador de la antorcha, que sabe el camino que tiene que recorrer, que sabe perfectamente lo que ha de hacer, ocultando el secreto mejor guardado que logrará emocionarnos cuando, en otro alarde de imaginación, el pebetero se encienda, el público irrumpa en aplausos, ese nudo que nos oprime desaparezca y el cielo se torne de oscuro a color.

Pekin 2008

Atenas 2004

Sidney 2000

Atlanta 1996

Barcelona 1992


Desde 1968

Juegos Olímpicos Londres 2012 – Así son las medallas

Este sábado muchas miradas estarán puestas en el famoso medallero olímpico, ese lugar que viene a ser como un podio virtual y al que cada país va añadiendo sus logros. Sobra decir que Rusia, EEUU y aquellos paises que más atletas y deportistas llevan, son los que al final copan los primeros puestos, si bien al final la meta de cada uno es quedar en mejor posición que en juegos anteriores.

Las medallas de bronce, plata y el oro olímpico ya estánvestidas con sus cintas, dispuestas para colgarse del cuello de los dueños que aún desconocen, dispuestas para recibir ese beso (y en ocasiones mordisco demostrando que no son de chocolate), mientras suena el himno de una nación.

Estos juegos, las medallas han sido creadas por  el artista británico David Watkins y son redondas (especifico esto porque en 1900 las medallas fueron cuadradas), mostrando por un lado la imagen de la diosa griega Niké, diosa de la victoria y encarnación del espíritu de los Juegos Olímpicos, y el lema de las trigésimas olimpiadas. En el reverso, el símbolo de Londres 2012 cruzado por el símbolo del río Támesis y  por varias lineas, las mismas que cruzan en toda su longitud la cinta de color morado que sostiene cada medalla de 85mm de diámetro y con un peso de 400 gramos, así que el que gane muchas que se prepare a sufrir ante las cámaras porque después necesitará hacer ejercicios de cuello (¿para colgarse medallas tan pesadas también estarán deportivamente preparados?).

Un reconocimiento a años de esfuerzo y sacrificio, eso es lo que sentirán los deportistas que vean una de estas acercarse a su cuerpo, además de sentimientos personales, ligados a sus vidas y circunstancias. Un premio a la vida en definitiva, eso son las medallas de los Juegos Olímpicos.

Especificaciones sobre las medallas:

– Peso: de 375 a 400 gramos

– Diámetro y altura: 85 mm x 7 mm

– Composición medalla de oro: 92,5% plata, 1,34% oro, resto cobre (mínimo 6 gramos de oro)

– Composición medalla de plata: 92,5% plata, resto cobre

– Composición medalla de bronce: 97% cobre, 2,5% zinc, 0,5% tin

El oro de las medallas está publicitado por Rio Tinto y se ha extraído de las minas de Kennecott Utah Copper y del proyecto Oyu Tolgoi en Mongolia. El zinc para las medallas de bronce procede de una mina de Australia y del reciclaje mientras que el tin restante se ha conseguido de una mina en Cornwall.

Así son Wenlock y Mandeville, las mascotas de los Juegos Olímpicos de Londres 2012

Recuerdo con especial cariño aquellos años previos a Barcelona 92 y nuestro famoso Cobi. El año 1992 parecía entonces lejano, inalcanzable, cada verano reencontrándonos con Verónica Mengod y Miguel de la Cuadra Salcedo en los programas previos donde un grupo de chavales viajaban por el mundo conociendo otras culturas y realizando juegos. Llegaba el final del verano y al siguiente volvía a girar la rueda, un 92 que era la meta y que cuando finalmente llegó se convirtió en algo realmente especial y esperado.Dos décadas han pasado ya desde entonces.

Y ahora, una vez más, parece mentira, han pasado otros cuatro años, casi mil quinientos días desde Pekín 2008, cuando en agosto de aquel año descubrimos a las mascotas de los JJOO de la ciudad oriental. Dejamos paso ahora a Londres 2012 que nos presenta las mascotas más aerodinámicas y tecnológicas de cualquier sede de los Juegos Olímpicos. Os presento con mucho gusto a Wenlock y Mandeville.

Ambas se complementan, mientras que Wenlock es la mascota oficial de los JJOO, Mandeville es la oficial de los Juegos Paralímpicos. Deben su diseño a Michael Morpurgo, trabajador de Iris Design, el cual asegura que los diseños nacieron y fueron inspirados en las últimas gotas de acero sobrante de la fundición de la última viga colocada en el Estadio Olímpico de Bolton.

Wenlock lleva un nombre que está inspirado en la ciudad real de Much Wenlock, ciudad que inspiró al Barón Pierre de Coubertin para idear los JJOO de la era moderna en 1858. Wenlock lleva en la muñeca cinco aros de la amistad de colores, los aros de los Juegos Olímpicos, en su cabeza tiene tres puntos, simbolizando los tres lugares del podio, el bronce, la plata y el ansiado oro olímpico y su pelo lo veremos todo el tiempo que duren estos juegos, ya que refleja la forma del techo del Estadio Olímpico.

Mandeville también lleva un nombre inspirado en una ciudad, Stoke Mandeville, ciudad donde nacieron los Juegos Paralímpicos. En la muñeca, en lugar de aros olímpicos, lleva un cronómetro que marca 0:20:12, el año de los juegos y su cabeza se asemeja a la forma del logo de los Juegos Paralímpicos.

Quizá desde hace algunos años no se dé la importancia que merecen a estas mascotas, recordemos que en el año 92 Cobi se hizo mundialmente famoso, tuvimos serie de dibujos animados, camisetas, pines y todo tipo de merchandising con el diseño del personaje e incluso llegó a emocionarnos cuando, en la ceremonia de clausura, se hizo a la mar en un pequeño barco y subió a los cielos, despidiéndose para siempre de nosotros. Para Londres Wenlock y Mandeville no han pasado desapercibidos y tienen su propia serie de algunos capítulos animados además de causar sensación. Puede que las mascotas sean más queridas cuanto más cerca las tenemos, algo así como las mascotas reales. No es lo mismo ver al perro del vecino que tenerlo en casa.

Así nacieron Wenlock y Mandeville, aventuras animadas

Los JJOO Londres 2012 ya se acercan y este año tenemos la enorme suerte de que no tendremos que madrugar para ver, por ejempl,o un partido de Waterpolo, ya que el horario nos beneficia. Deseando ver ya esa ceremonia inaugural, a estas dos mascotas y la forma en que el pebetero se iluminará. ¿Logrará superar la del año pasado con esa espectacular llama sobre pergamino que me ùso los pelos de punta? Muy pronto repasaremos algunos de los grandes momentos del encendido del pebetero olímpico.