Dicen que los perros van al cielo

 yoko

Pequeño Yoko:

Ya ha pasado un año desde aquella tarde que te di aquella tortilla que apenas veías ya con tus lindos ojos, desde aquella tarde alrededor de las 19:30 que tomé la dura decisión y desde aquella noche que entre mis brazos te me escapabas.

Mi estantería guarda como un tesoro tu cartilla del veterinario y tu correa negra, esa que escuchabas y te hacía levantar el ánimo con un sonido que nos acompañó durante más de 13 años.

De vez en cuando te has colado en mis sueños como si aún estuvieses a los pies de mi cama velándome el sueño.

Te quiero. 

Tengo el corazón de mudanza

Hola Yoko:

Hoy hubiese sido tu 14 cumpleaños. Hoy tengo el corazón de mudanza. Es como si una vez más el tiempo se llevase de mi corazón unas cuantas cajas y yo le dijese “no te lleves esto”. El tiempo se ha llevado tu cacharro de la comida, los pequeños pelos que aún quedaban en prendas de mi ropa del invierno pasado, los paseos por la calle a cualquier hora. Pero le he dicho que me deje tu correa y tu manta preferida, con la que sonrío cada noche antes de irme a dormir.

Frente a las escaleras

Son casi las 17 de la tarde. Hace ya 9 años a esta misma hora me quedé plantado frente a unas escaleras mientras mis padres desaparecían en el coche cuesta abajo camino de mi ciudad. Hace 9 años sentí algo que nunca más he sentido, la sensación de encontrarme solo, desamparado, frente a una vida de la que a partir de ese momento debería llevar yo las riendas sin que nadie me sujetase. Quizá lo más parecido a esa sensación sea la de montar en bicicleta sin ruedas de apoyo, siguiendo un camino, caer y levantarse, y así una y otra vez.

Aquellas escaleras pertenecían a la Residencia Universitaria de Bartolomé Cossío en Cuenca. Me quedé unos minutos pensando en esa especie de soledad y con un pequeño ahogo, pero justo también en ese momento descubrí una parte muy importante de mí, el valor.

Esta mañana, según iba a las 6 de la mañana al trabajo (sí, también a uno le toca trabajar en festivos), recordé cuando hace 9 años íbamos de camino a Cuenca y también el día anterior, domingo, recogía las maletas dispuesto a emprender una nueva vida que me cambiaría para siempre. No puedo hoy dejar de recordarme frente a la ventana de la terraza aquella tarde mientras el sol se ocultaba y en la cadena de música sonaba “despídete” de Ella Baila Sola mientras mi perro me rondaba al lado.

Ella Baila Sola “Despídete” 

Recuerdo a un chaval frente a unas escaleras sin futuro, nunca sé por lo que pasaron los que me dejaron atrás en el coche. Y sólo quiero agradecer al destino que me colocase allí, porque el futuro que se escondía tras ellas fue maravilloso.

James Blunt – You are beatiful

Hola Yoko: 

Vi un ángel y me sonrió… tu belleza, tu belleza es real, vi tu cara en un lugar lleno de gente y no supe qué hacer, porque nunca estuve contigo. Y ya es hora de afrontar la verdad, ya nunca estaré contigo.

 

La primera vez que escuché esta canción fue cuando preparaba el “concierto de boda” de mi hermana, innumerables canciones donde elegir, lentas, pop, rock, country… unas 40 horas (4 CD’s más uno de repuesto) preparando lo que después todos los invitados calificaron como la fiesta donde mejor se lo pasaron. Yo también quedé impresionado, gracias a la música, nadie se fue de la fiesta posterior a la boda hasta las 4 de la mañana, todos allí aguantando y pasándolo bien.

Los CD’s ya estaban preparados como decía pero faltaba algo fundamental, ¿qué canción abriría el baile de boda posterior al banquete? ¿El típico vals? No señor, hacía falta algo distinto, decidimos poner a James Blunt y su “You’re beautiful”. Nunca podríamos haber imaginado las consecuencias que esta elección traería. Fui al servicio antes del baile y según salí por la puerta allí estaban, Nuria y Tony comenzando el baile bajo las atentas miradas de todos y con los primeros compases de la canción. Fue precioso, me pareció estar viendo el final de una maravillosa serie de esas que no puedes contener la emoción y se te dispara la adrenalina y el corazón empieza a encogerse. Miré las caras de los presentes y me dije “pero cómo he podido hacer esto”, todos estaban con la vista fija, nadie hablaba, los que tenian pareja se abrazaban mientras miraban el baile y ponían cara de soñadores enamorados.

Cuando sonaron los últimos compases que se mezclaron con los de la música de La Quinta Estación, todos parecimos despertar de un bonito sueño inducido y desde entonces recordaremos aquel momento como uno de los más emotivos que hemos vivido.

PD: Después de aquello todo el mundo queria aquellos CD’s para volver a rememorarlos en casa, algo inaudito y en variasocasiones me dijeron que preparase la música para la siguiente boda 😛

Yoko, te quiero y te echo de menos. 

Terremoto del 12 de Agosto 2007

Hola Yoko:
Hace ya una hora que ha ocurrido y la verdad es que al principio pensé que me había vuelto loco o algo. Me acababa de despertar y me he quedado tumbado un rato en la cama cuando de repente el suelo ha crujido y toda la habitación ha empezado a menearse de un lado a otro incluídos yo y mi cama. Han sido unos segundos en los que ni me he levantado porque no podía creer que se estuviese moviendo todo. Incluso he mirado a un lado para ver si es que alguien me la estaba moviendo! Menuda idea absurda ¿no?

Cuando todo ha pasado he salido de la habitación para preguntar si lo habían notado, pero apenas habían escuchado el crujido del suelo. He prendido internet para escribir un mensaje y al poco tiempo he recibido respuesta de un forero que lo había sentido en Cuenca y poco después se confirmaba la noticia: “Un seísmo de 4,7 de magnitud sacude la zona centro de España El epicentro ha sido localizado en Ciudad Real.- La sacudida ha afectado a prácticamente todo el país… El temblor se ha dejado sentir sobre todo en la Comunidad de Madrid y sus alrededores… han relatado como tanto en Madrid como en Toledo el suelo y las paredes se han movido durante un intervalo de unos diez segundos.”

¿Cómo te habrías sentido de haber estado aqui? Seguramente te habrías acercado a mi cama y yo te habría dicho “Yoko ¿qué pasa?”. Bueno, ya ha pasado todo de momento aunque siempre quedan las réplicas. Por un momento esta mañana me sentí niña del exorcista con ese movimiento de cama, poseído por un terremoto.

Un beso mascota.

😛