Derrotado

beto-malfacini-borelli

Surge una mezcla indisoluble a medias entre el cansancio y la rabia, la sensación de que no se puede recuperar ni echar el tiempo atrás para arreglar los errores cometidos o para dar más de lo que se dio.

La sensación de una derrota sólo se experimenta y sale a la luz en su verdadera esencia cuando lo hemos dado todo, cuando hemos puesto lo mejor en el empeño por conseguir una meta que creemos inalcanzable, cuando se da un baño con el tiempo y el esfuerzo y se mezcla con las ilusiones.