Volverte a ver

mirada

Con la llegada del verano, esa persona tan especial con la que me he cruzado deprisa durante todo el año, todos los días, compartiendo una fugaz mirada, ha estado ausente de mis tardes. He llegado incluso a echar en falta el momento tan especial en que cruzábamos una simple mirada y he comprendido que esa persona me gusta, no sé de qué forma me atrae, pero sé que la necesito de alguna forma.

Sabía que nuestros caminos volverían a cruzarse, aunque sólo ocurrirá durante unos pocos días mientras tenga este horario especial. Podía haber ido por el camino de vuelta de siempre, pero algo me impulsó a tirar hacia adelante e ir por otro lugar. Y allí estaba a lo lejos, cuando me disponía a cruzar.

La ilusión y una sonrisa me han invadido. No deja de ser curioso que de todos los caminos y de todas las posibilidades de este día, nuestros pasos hayan decidido cruzarse otra vez.