Mi primer billete nuevo de 5 euros

5 euros cara a

Tenía muchas ganas de que llegase el euro, el hecho de manejar una nueva moneda no es algo que ocurra a menudo a no ser que viajes de un país a otro. Fui uno de los que se fue al banco el primer día que salió la moneda, para recoger esa famosa bolsita de euros donde venían todas las monedas actuales. Durante bastante tiempo estuve pensando, supongo que como el resto de españoles y gente de Europa, y comparando con la moneda antigua, en nuestro caso la peseta. Si iba a comprar una barra de pan, cuando me cobraban, inmediatamente mi mente lo convertía a pesetas.

Afortunadamente con el tiempo dejé de pensar en las pesetas aunque de vez en cuando, sobre todo para comparar cómo nos la metieron doblada, hago cuentas y me pregunto cómo es posible que antes se llenase un carro de la compra con 5,000 pesetas y ahora con 30€ no compras ni dos chuminadas, o comprar un libro por un precio que ahora nos parece medio normal por 25€ y que te dé por pensar que se corresponde con casi 4,000 de las antiguas pesetas, una burrada.

5 euros cara b

Los billets de 5€ hace poco tiempo que cambiaron, los había visto en imágenes pero en el intercambio de moneda no había caído aún ninguno en mis manos. Este, el primero, llegaba de forma curiosa por una confusión de Círculo de Lectores por la que me llegaban dos libros repetidos, uno gratis y el otro cobrándomelo. Al darme cuenta, el hijo del agente volvió a llevarse el libro y devolverme el dinero. Y fue en ese intercambio cuando me quedé extrañado al darme los 5€ pero enseguida caí en la cuenta de que este billete ya era distinto.

Cada moneda y cada billete tiene su pequeña historia, algunas son bastante interesantes. Por ejemplo, ¿qué probabilidades hay de viajar a otro país europeo, dar un billete en el que has escrito algo y que algún día ese billete vuelva a caer en tus manos? El destino sería poco 😛