Contigo me cruzo deprisa

A cierta hora del día, la de la hora del té, la del café, la de la siesta, la de tantas cosas mágicas, mi destino es seguir andando.

Y dentro de esa rutina he encontrado también una chispa de magia. Son apenas dos segundos y una mirada que que no llega ni a uno solo. Voy por el camino deseando que llegue el momento y entonces llega, se ve venir, esa persona con la que cada día me cruzo deprisa  e intercambiamos una mirada que bien vale todo el camino.

Esta noche al volver no podía dejar de pensar en esas pequeñas cosas que a uno le hacen feliz, pensaba en esa mirada, en que me gustaría poder leer su pensamiento y saber si el sentimiento era correspondido de la misma forma o si sólo son imaginaciones mías.

Y mientras pensaba eso, como un regalo, de repente, a la hora de la cena, la hora de los amigos, la hora del “ponte el pijama”, la hora de los sueños, al torcer la esquina, por primera vez en la noche y segunda vez en el día, se produjo ese momento mágico, que me supo a canción bonus en el disco de mi grupo de musica favorito.

Esta canción tiene ya casi 15 años de vida, nunca la he compartido antes porque creo que aquello que más me gusta se merece algo muy especial y este es su momento. Dedicado a esa persona que no conozco de nada, con la que me cruzo deprisa, pero con la que el tiempo se detiene y en esa fugaz mirada surge toda una vida.