Dicen y creen que el más fuerte

Y dicen que aquellos que son débiles no pueden vivir en un mundo de instinto y supervivencia, lleno de impedimentos, de pruebas por superar, de barreras, donde la fuerza física y mental es el caballo de batalla para ganar las guerras que se libran cada segundo.

Y creen que el más poderoso puede recorrer el mundo, arrasando con todo a su paso, dejando una huella indeleble y una marca de destrucción, signo inequívoco de su fortaleza.

Están todos equivocados.