Escucha la lluvia en el tejado

Cada tormenta, trae consigo la esperanza de que, de alguna manera, al amanecer, todo estará bien, y de que hasta las manchas más perturbadoras habrán desaparecido con el agua de la lluvia, como las dudas sobre la inocencia o las consecuencias de un error, como las cicatrices de una traición o el recuerdo de sus besos.

Así que aguardamos que pase la tormenta, esperando lo mejor, aunque en el fondo de nuestro corazón sepamos que algunas manchas son imborrables y nada podrá hacerlas desaparecer.