Érase una vez (I) – Podrían pasar por actores de Hollywood

No me canso de mirar de vez en cuando aquellas fotografías antiguas en blanco y negro que se conservan en uno de los álbumes más viejos de la casa. La vida de cualquier persona no deja de ser como ese cuento de hadas que cualquier niño podría abrir por la primera página y comenzar a leer sintiéndose identificado y sorprendiéndose, aún cuando la historia fuese lo más normal del mundo.

Para abrir este, mi cuento personal, me quedo con esta, una de las fotografías que más me gusta de todas, aunque el paso del tiempo no perdone y más de 30 años desde entonces ahora son más bajitos y menos estilizados, así seran mi padre y mi madre. Podrían hacerse pasar por actores de Hollywood de los años 60. Destacan sus rasgos faciales totalmente angulosos y estilizados, el porte y el brillo de sus ojos, rasgos a los que les he de dar gracias porque ahora forman parte de mí.

La casi sonrisa o media sonrisa tímida ante la cámara, que tanto reconozco, o esa prominente nariz, boca y labios. Aún no les pregunté quién les había peinado o si eran ellos mismos quienes tomaban la iniciativa y ya iban preparados para la sesión fotográfica. Si todo fue idea suya, lo hicieron más que bien.

Este es sólo el principio del cuento, aún quedan fotografías en lugares que también fueron parte de mi vida en el futuro, galerías de tiro en ferias inolvidables, el tiempo en la lejanía y tantas historias…