Juegos Olímpicos Londres 2012 – Así son las medallas

Este sábado muchas miradas estarán puestas en el famoso medallero olímpico, ese lugar que viene a ser como un podio virtual y al que cada país va añadiendo sus logros. Sobra decir que Rusia, EEUU y aquellos paises que más atletas y deportistas llevan, son los que al final copan los primeros puestos, si bien al final la meta de cada uno es quedar en mejor posición que en juegos anteriores.

Las medallas de bronce, plata y el oro olímpico ya estánvestidas con sus cintas, dispuestas para colgarse del cuello de los dueños que aún desconocen, dispuestas para recibir ese beso (y en ocasiones mordisco demostrando que no son de chocolate), mientras suena el himno de una nación.

Estos juegos, las medallas han sido creadas por  el artista británico David Watkins y son redondas (especifico esto porque en 1900 las medallas fueron cuadradas), mostrando por un lado la imagen de la diosa griega Niké, diosa de la victoria y encarnación del espíritu de los Juegos Olímpicos, y el lema de las trigésimas olimpiadas. En el reverso, el símbolo de Londres 2012 cruzado por el símbolo del río Támesis y  por varias lineas, las mismas que cruzan en toda su longitud la cinta de color morado que sostiene cada medalla de 85mm de diámetro y con un peso de 400 gramos, así que el que gane muchas que se prepare a sufrir ante las cámaras porque después necesitará hacer ejercicios de cuello (¿para colgarse medallas tan pesadas también estarán deportivamente preparados?).

Un reconocimiento a años de esfuerzo y sacrificio, eso es lo que sentirán los deportistas que vean una de estas acercarse a su cuerpo, además de sentimientos personales, ligados a sus vidas y circunstancias. Un premio a la vida en definitiva, eso son las medallas de los Juegos Olímpicos.

Especificaciones sobre las medallas:

– Peso: de 375 a 400 gramos

– Diámetro y altura: 85 mm x 7 mm

– Composición medalla de oro: 92,5% plata, 1,34% oro, resto cobre (mínimo 6 gramos de oro)

– Composición medalla de plata: 92,5% plata, resto cobre

– Composición medalla de bronce: 97% cobre, 2,5% zinc, 0,5% tin

El oro de las medallas está publicitado por Rio Tinto y se ha extraído de las minas de Kennecott Utah Copper y del proyecto Oyu Tolgoi en Mongolia. El zinc para las medallas de bronce procede de una mina de Australia y del reciclaje mientras que el tin restante se ha conseguido de una mina en Cornwall.

Los vaqueros del siglo XXI ya no llevan caballos

Ahorrar tiempo, el mundo se mueve demasiado rápido como para que todo siga igual. El tándem formado por el vaquero a lomos del caballo y ayudado por un perro, parece estar pasando a la historia. En Australia y en otros lugares del mundo, para dirigir un rebaño probablemente se necesitaría contratar a varios hombres y mujeres, sin contar con la cantidad de tiempo que les llevaría, en determinadas zonas, hacerse con las cabezas de ganado y reconducirlas.

El vaquero sigue ahí y su fiel perro también, aunque no imprescindible, pero la figura del caballo, antes en parte símbolo de rapidez, ha sido sustituída por la máquina, unos helicópteros especiales con los que cubrir de una sola vez varias zonas en un tiempo record que jamás conseguirían varios hombres por tierra. Es capaz de estar allí donde se le necesita en un abrir y cerrar de ojos.

Los vaqueros ya no agarran las riendas, agarran los mandos, y sustituyen la compenetración y amistad con un animal por la habilidad con un ser inerte. Después dirán algunos que por qué echamos tanto la vista atrás, si estamos dejando que el mundo y sus seres con prisas nos domen con su tiempo, en lugar de domarlo nosotros sin tener que dejar por el camino lo que nos hace sentir bien.

Yo era un torpe musical

Cuando mi padre llegaba a casa con algo nuevo, era una jornada especial, como si los reyes magos hubieran llegado por adelantado, todos nos reuníamos alrededor para dar el recibimiento a esa extraña cosa recién llegada, algo parecido a como hacen los perros olisqueando la bolsa de comida que acabamos de comprar, impacientes por descubrir.

Un día llegó de las ferias con un radiocasete stereo de doble pletina, lo que entonces se llamaba un “loro” y ahí comenzó nuestra afición por grabar música y hacer programas de radio. Poco tiempo después, viendo que nuestra pasión por la música aumentaba, el salón se vistió de gala y llegó la cadena de música que aún hoy ocupa un lugar en un rincón.

Ellas eran las dueñas, en pleno boom de la música italiana con Eros Ramazzotti o Glenn Medeiros y poco más tarde con Laura Pausini y su “Marco se fue”, no lograba entender esos gustos musicales, si bien a base de repetirlas, terminaba aprendiéndome las letras como si fuesen la tabla de multiplicar. Seguí los pasos de mis hermanas y en el colegio, como clases extras, me apunté a música, para aprender a cantar, algo que me llevó sobre diversos escenarios, sobre todo en épocas estivales y navideñas, y elegí como instrumento la flauta, más que nada porque la guitarra me parecía demasiado difícil de aprender.

Pero para mí la música no dejaba de ser algo que estaba ahí pero que no terminaba de entender del todo, era un cantar por cantar, aprender por aprender, no terminaba de despertar aquello que me hiciese comprenderlo, al fin y al cabo yo era un torpe musical. No fue hasta la época del “Una rosa es una rosa” de Mecano que algo comenzó a despertarse, en especial con una canción que canté innumerables veces e intentaba entonar por primera vez sintiendo algo extraño, “Naturaleza Muerta”. Por primera vez una serie de canciones me llamaban la atención sobre las demás y esta vez ¡no las disfrutaba como consecuencia de que a mis hermanas les gustase! Siempre siguiendo la corriente musical y de pronto algo comenzaba a cambiar.

Todo cambió de forma definitiva  unos seis años después, cuando un sábado al mediodía puse a tope y por casualidad la cadena de música en los últimos minutos del programa de la lista de los 40 principales. Las presentaban como dos chicas que estudiaron juntas y cuyas voces empastaban a la perfección. Y empezó a sonar esto…

En poco más de tres minutos mis sentidos se abrieron y todo lo que había estado aprendiendo años atrás, todo, absolutamente todo cobró sentido y lo comprendí, sentí esa palpitación que sólo te hace sentir la música. Ella Baila Sola y ahora EBS siguen ahí, en un lugar especial como las primeras, siempre serán las primeras. Llegaron después The Corrs, La Oreja de Van Gogh y muchos, muchos otros. Una vez abiertos los sentidos ya nada podía frenar la pasión musical. Ahora era capaz de saborear cada nota, de percibir cada giro y cada instrumento, la melodía y el mensaje. Ya no era ese torpe musical que se limitaba a automatizar lo aprendido, ahora corazón y música se movían al mismo ritmo.

Un refresco en el desierto

Una tacita de chocolate caliente, poner las manos alrededor como si fuera una pequeña estufa y dar pequeños sorbos. Reconfortante, ¿verdad? Pero pensar ahora esto en pleno verano, en los días, hasta ahora, más calurosos del verano, es cuanto menos agobiante.

En la época en que mover un sólo músculo del cuerpo se convierte en una agonía, en las noches en que no paramos de dar vueltas en la cama aún medio desnudos y con la ventana de par en par, en los días en que una caminata bajo el sol nos obliga a beber varios vasos de agua seguidos y hacer deporte nos deja exhaustos, con el sudor resbalando por debajo de aquellas que deberían frenarlo, las cejas (que para eso están ahí), y ni siquiera ellas pueden frenar tal cansancio. Entonces un vaso al que echamos unos cuantos hielos y que cubrimos de refresco, de cola mismamente, escuchando el crujido de los hielos resquebrajarse al contacto, con las chispas surgiendo de la superficie.

Acercas la boca y pruebas un sorbo y entras en el séptimo cielo, ese sabor frío sacude todos tus sentidos y ya sólo deseas beber de aquella fuente de placer.

La parada de autobús que perdió su encanto

La parada de verano dejó de existir, pero los autobuses seguían yendo y viniendo de aquí a Los Alcores, otras rutas, otras historias, pero nunca tan divertidas como las primeras. El verde se transformó en gris asfalto y los arbustos los cambiamos por coches y aceras, un lugar donde hacer una acampada improvisada no tiene mucho sentido y lo peor de todo, cambiamos la parada de verano por una parada de autobús, literalmente.

Perdió su encanto, sólo hay que verlo y peor es sentirlo. Un ejemplo claro de que algunas cosas es mejor no tocarlas, porque pierden su esencia. El problema viene cuando quien hace el cambio, no ha participado de las risas ni de los viajes, decisiones que no dependen de los que realmente viven y sienten las cosas

El infeliz siempre tiende a ser la causa de la infelicidad de los demás.

Cometería más locuras

Parafraseando a un famoso autor literario, si pudiera vivir de nuevo mi vida, en concreto mi niñez, no cuidaría tanto las cosas, me metería en el barro sin importarme la suciedad, en los charcos sin pensar en las zapatillas, no sería tan tímido como lo fui, hubiera cometido más locuras en lugar de contenerme tanto y le concedería al corazón un lugar más amplio que el que le dí en su momento, en favor de la razón.

 

Fanta “¡A tomar Fanta y diviértete!”

Hace unos meses el “disco chino filipino” de los años 80 revolvió de nuevo los cimientos de la publicidad. ¿He puesto ya en el blog el anuncio? No, sólo en mi facebook varias veces, se está haciendo de rogar aquí, por algo será. Cualquier cosa que tenga éxito, irremediablemente será copiada y explotada, pensarás. Pero en el mundo de la publicidad hay demasiados artistas y gente creativa como para que ocurra algo tan obvio como lo que ocurre día a día en la televisión, el mundo de la publicidad es distinto, todo es diferente.

versión original extendida

Y para qué menciono el “disco chino filipino” si del anuncio del que voy a hablar no copia de él, ni bebe de él, te preguntarás… pues porque si bien la idea es un concepto totalmente distinto, la sensación que deja es la misma, consigue mantenerte pegado al televisor de principio a fin, lo recuerdas incluso horas y días después de haberlo visto y se queda una especie de sentimiento de haber visto la cosa más rara del mundo, de esto que tu mente, aunque no lo diga en alto, piensa: “por favor, qué coño es esto”. Pero mola, ese es el concepto.

versión estándar

Fanta se reinventa y elige para su nueva campaña un anuncio donde unos simpáticos niños cantores dan la nota y se meten en las penosas vidas cotidianas de la gente de a pie, la gente normal, de los que sufrimos cosas penosas algunas veces. Todo esto en un contexto con una canción cuya letra es la anti-rima perfecta, no cuadra nada, lo que le hace más atractiva porque te engancha, además de que su lema “¡ A tomar fanta!” y la forma en la que se expresa y el contexto de las situaciones parece sustituir al famoso “a tomar por culo” en el sentido bueno, ese de: “dejo los problemas y disfruto porque me lo merezco”.

Y para colofón ese simpático final que no dura más de dos segundos pero que hay que verlo, porque ya termina de hacer del anuncio una pequeña obra maestra de la confusión. A mí al menos logró sacarme unas risas y eso ya consigue diferenciarlo del resto. ¿No se trata en definitiva de captar la atención del espectador?