Yogur helado

La idea de meterse dentro del congelador al lado de los cubitos de hielo cada vez apetece más.

Ayer me preguntaba mi madre si este año no comía helados y creo que sólo hace falta mirar la imagen para saber que este verano los helados van a ser sustituídos por otros helados distintos, para variar un poco. Se acabaron los polos recubiertos de crocanti, de una fina capa de chocolate, de tres caramelos en cajas de tres en tres de los que disfrutar alguna que otra tarde (que tampoco es cuestión de abusar). Comienza el veranito de los yogures helados (o yolados), la sensación irresistible de comerse un yogur, lo mismo de siempre, pero ahora helado, y lo mejor es que dura más.

Abrir el congelador, sacar uno de limón de su encierro, levantarle la tapa y de ella arrastrar lo sobrante con la cuchara y saborearlo, para después comenzar a disfrutar de un buen y duradero rato de helado.