Llega el verano y llegan los abandonos de animales… otra vez

Que llegué a saltar una muralla, meterme entre zarzas y arriesgarme a todo por rescatar a un perro a las tantas de la madrugada es algo que ya contaré algún día. Como todo en la vida, parece que las cosas se rigen por polos opuestos, unos abandonan y otros rescatan. De nuevo se va acercando el verano y a algunos parece que les pesa más una semana en la playa y unas copitas que tantos años junto a su mascota.

Al menos el caso con el que me he encontrado hoy demuestra que, el/la que se haya ido de vacaciones, al menos ha tenido remordimiento de conciencia. Eran apenas las 7:30 de la mañana cuando en una plaza conocida de la ciudad, según me acercaba para torcer la esquina de un colegio, me encontraba a un perro (por la expresión de su cara parecía más bien hembra) que tendría uno o dos años como mucho, de unos 30 kilos de peso, bastante grande, atado con cadenas a la barandilla y muy cerca un cubo de agua que, a juzgar por la cantidad que quedaba, ya llebava un tiempecito allí, lo que daba una ligera idea de que el/la cobarde lo dejó abandonado de madrugada, cuando nadie miraba.

Al menos le dejaron con algo puesto, aunque con pasaporte a una perrera que con los tiempos que corren, probablemente será el último lugar que vea en vida.

Y uno se pone a imaginar, a intentar ponerse en la mente de esas personas. ¿Realmente estarán siendo felices en el día de hoy y los que vengan? ¿No les perseguirá el remordimiento hasta el resto de los días? Aunque bien pensado, a lo mejor esto lo imagino yo y todos los que vemos en este un acto repudiable y realmente haya gente que no tenga ni una pizca de eso que llamamos remordimiento ni sentido de la responsabilidad. Debe ser como la vergüenza, que algunos la tienen y otros no.

A la vuelta ya tenía todo pensado, no era cuestión de llamar enseguida y menos cuando andaba pillado de tiempo, tenía al menos bebida para aguantar varias horas y a la sombra, pero al regresar ya no estaba. No quiero pensar las horas que habrá pasado en la madrugada, al ver amanecer y comprobar dentro de sus posibilidades, que aquellos con los que jugaba ya se habían marchado para siempre, buscando en cara transeunte una mirada cómplice y una caricia mediante ladridos y gruñidos como los que me profería al pasar mientras movía la cola alegremente.

El tiempo pasará para él o ella y olvidará. Sólo espero que tenga ese tiempo para hacerlo.

3 comentarios en “Llega el verano y llegan los abandonos de animales… otra vez

  1. La gente no piensa, ¿ y si inviertieramos el mundo?. Y si nuestras mascosas fueran nuestros dueños y nos dejaran abandonados en la gasolinera o en el parque o en el descampado…¿a quién le gustaría? , ¡que gente!. Yo tengo un gato, Manolito, y si yo me voy de vacaciones él también, se lo pasa pipa en el pueblo con mis abuelos. Y si ellos no pueden quedarse con el pues no me voy de vacaciones. Lo siento pero es que me indigna…😉
    Abrazos.

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