Uno no decide de quién se enamora

Has sentido, sin duda que has sentido, alguna vez, con miradas de esas que duran tanto tiempo que es la sensación más cercana a sumergirse en la eternidad. Y duró demasiado tiempo y no pasó nada. Andas ahora perdido, buscando a alguien que despierte ese mismo sentimiento sin alcanzarlo y el tiempo pasa. Pasa el tiempo y pasan las oportunidades, ahora eres consciente de algo que antes no eras, las exigencias del amor.

Ya nada parece tan perfecto como antes, en cualquier lugar y momento surge un fallo insalvable que provoca la invitabilidad de una rotura más, una de tantas. Ya no existen esas miradas eternas, ni el sentimiento fuerte de abrazos , besos y caricias, sólo tan fugazmente que apenas en un parpadeo desaparecen.

¿Dónde estás que te busco y no te encuentro? Te preguntas.

Deja de buscar, uno no decide de quién se enamora. No debes intentar coger cariño a la fuerza, ni quedarte prendado por obligación de aquello que crees que te gusta, engañándote a cada momento. Deja de buscar ya. No hay prisas, en el amor no existe el tiempo, ¿acaso no ves cuán infinito se extiende con aquellos a los que quieres y ya se han ido? Dura para siempre en algún rincón desconocido. Cuando sientas que no hay momento en que apartarse se traduzca en un vacío inmenso y te haga falta como el respirar. Por eso no debes buscar ni miradas ni gestos, simplemente disfruta de las vueltas de la vida. En cualquier recodo del camino, casi sin que te des cuenta, llegará por inercia aquello que buscas, y seguramente dentro de algún tiempo te preguntes qué diferente es lo que tengo de lo que buscaba, porque no siempre la eternidad se esconde en las cosas más bellas y hermosas.