Eclipse anular de sol

Durante unos instantes el mundo real se cruzó con el de los cuentos, el lugar en el que estaban el cielo azul y las nubes blancas, se tornó en amarillo oscuro intenso, las nubes perdieron su color y aquella luna que pintan los niños en los dibujos, delgadita y puntiaguda, apareció en el cielo.

Pero no era una luna normal, de esas de color blanco, esta era amarillo anaranjada, luminosa, enorme, grande, inmensa.

El observador se convertía en observado, como en un cuento dentro de otro cuento, algo de otro mundo, bello, luminoso, inmenso.