El plano y el tiempo

Si todo lo que vemos depende de un solo punto de vista y de un momento concreto, no cabe dar marcha atrás a las agujas del reloj para estar en el lugar correcto en ese momento concreto, ni posible estirar un segundo para que dure lo suficiente como para abarcar toda la belleza o alargar un sentimiento efímero.

No podemos hacerlo. El plano y el tiempo son los que son.

Pero sí podemos imaginarlo, imaginar un plano donde una persona andando por un puente de repente se convierta en funambulista, donde una luz que se mueve perdure en el tiempo, donde el plano y el tiempo sean lo que nosotros deseemos que sean.