El hombre del tiempo es de madera

No se necesita un hombre del tiempo para contar lo que cae por su propio peso. En algunos lugares, tan desérticos que apenas llega la señal de televisión, el hombre del tiempo no es de carne y hueso, no sale haciendo predicciones que le caen de un satélite, no señala un sol diciendo que hará sol ni una nube pronosticando tempestades.

Si la roca está caliente, hará soleado. Si la roca está fría, estará nublado. Si la roca está mojada, hará lluvia. Si la roca está blanca es que está nevando. Si te preguntas si aquello que ves es una roca es que está nublado y si la roca se levanta del suelo sola es que hay un tornado.