Parecidos, pero imposiblemente iguales

Un breve momento ha bastado para que mi cabeza hiciese ese “clik” que a veces surge en el momento oportuno. Diez años han pasado y me doy cuenta de que, sin querer, todo este tiempo he estado intentando encontrar en la gente que me ha rodeado desde entonces, aquellos caracteres de los que un día encontré y no tengo cerca. Y ahora que echo la vista atrás, si bien algunos han sido realmente parecidos y en ciertos momentos idénticos ya sea física o personalmente por la forma de ser, los pequeños detalles y diferencias se hacían tan grandes que eran insalvables.

Los originales y los auténticos están donde están y lo que vivimos y queda por vivir será nuestro.