Momento celestial

Las nubes forman figuras que desafían a la imaginación, o quizá es nuestra imaginación la que desafía a las nubes a convertirse en lo que deseamos. Cuando no hay formas ni algodones blancos volando por el cielo y toda la masa que flota sobre nuestras cabezas se vuelve oscura antes y después de la tormenta, se produce un momento celestial.

La luz siempre se abre un camino y el momento celestial tiene lugar apenas unos segundos antes de que todo lo inunde, un escenario onírico y único en el que ver la fugacidad de un rayo de sol, como si las nubes fuesen una persiana y La Tierra la habitación.