Cumplir 12 años en la cafetería

Una docena de años hace ya desde que, una noche en la sala de prensa haciendo el tonto con los amigos, recibí una llamada de teléfono. Rubén estaba a punto de nacer, preparado para venir al mundo un 21 de febrero del año 2000 (al menos no nacería un 29 de febrero). Enseguida entré en la sala y se lo comuniqué a todos, me fui a la habitación y comencé a preparar todas las cosas para irme al día siguiente. Y así es como la mañana después llegué a la clínica donde mi hermana había dado a luz y donde por primera vez vi a Rubén.

Ayer celebramos su 12 cumpleaños en la cafetería de sus padres, las cosas han cambiado tanto que si nos llegan a decir que vamos a estar celebrándolo de esta forma y en este sitio, no lo hubiésemos creído. Un momento al que preceden muchas alegrías pero también muchos problemas, situaciones de toda una vida. Muy pronto estará preparado para recibir el escrito que hice para él aún cuando no había nacido y que le entregaría cuando fuese lo suficientemente mayor como para entenderlo.

Una noche memorable, con reencuentros con gente a la que hacía tiempo que no veía, como suele pasar en estas reuniones de familiares y amigos, entre hamburguesas, sandwiches mixtos, problemas de matemáticas (a quién si no a mí iban a acudir para los deberes sobre la mesa de celebración, que hasta en los cumpleaños los deberes no descansan), coca cola, acuarius y una tarta de chocolate con dos velas que se resistiron a apagarse tras pedir el deseo, así hasta cerrar el local.

4 comentarios en “Cumplir 12 años en la cafetería

  1. ¡Buenísimo tu post! Yo también recuerdo el nacimiento de mi primera sobrina. También fue en el 2000, pero en noviembre. (Ahora tiene 11 años)
    Estaba en la facultad en una aburridísima clase de Bioestadísitica. Noté la vibración del móvil y supe que ya venía, y que mi padre me vendría a recoger para ir a la clínica. Por cierto, mi sobrina también es hija de mi hermana. Así que recogí rápidamente la mesa e intenté irme discretamente pero el profesor que parecía que no se daba cuenta, pensó que otro alumno aburrido se iba, y con voz queda me paró y me dijo:
    -Usted, ¿adónde va?
    – A conocer a mi sobrina que acaba de nacer.
    -Hummm… De acuerdo y… felicidades.
    Al día siguiente la gente de mi clase creía que puse un pretexto lleno de creatividad. Aunque creí que por los nervios se tendrían que haber dado cuenta de que era verídico.

    Esta historia se la cuento a mi sobrina muchas veces para que sepa lo importante que fue su nacimiento para mi vida.
    Un abrazo

    • Los nacimientos nos pillan en cualquier parte.

      Yo aún tengo la foto en el movil, esa primera que te envían cuando estás lejos y al verla deseas matarlos a todos por ponerte los dientes largos xD

      En mi caso tenía por delante 6 horas de viaje, pero con la ilusión se pasaron volando.
      Respecto al escrito que le hice, es este, la residencia de mi blog en sus primeros días, escrito el último día de 1999:

      http://cedequack.blog.com/2006/12/23/un-saludo-antes-de-nacer/

      Le daré el original cuando crea que está preparado para comprender todo lo quen en él pone.

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