Espacio de miedo infinito

Llevas todo el día dándole vueltas a lo mismo, dando un paso adelante pero con prudencia, con un pie siempre detrás por si acaso. Pero ese pie te frena, te encantaría que el pánico desapareciera durante unos segundos, los suficientes como para hacer lo que quieres hacer. Esos días, esas horas, esos minutos previos… lo sencillo que sería todo si alguien pensase por ti, si alguien llegara y te arrancara de la tierra con un simple empujón. El miedo no reside en aquello que no hemos experimentado nunca, sino en las sensaciones que hemos vivido antes y que se le han parecido. Las piernas tiemblan al saber que te encuentras atrapado en un tiempo vacio en el que solo el miedo existe. Nunca un espacio tan pequeño estuvo tan aislado del mundo. Pero si alguien logra arrancarte de ese lugar infinito, si eres capaz de huir, sólo te esperan cosas buenas.

Porque cuando uno se lanza al vacío, ya no hay tiempo para arrepentirse.