El lado de ella

Esta habitación no era lo que es, ella eligió su decoración, los ornamentos, los detalles, los cuadros, y ella elige el color que debe tener cada vez que se hace limpieza, alguna vez fue azul, alguna vez fue tostado, pero no podemos olvidar que algún día en el pasado se construyó en papel, que tenía un par de camas y que un buen día pasó a ser de la habitación de las niñas a la habitación de ella y él.

Su lado está lleno de achuchones en algunas primeras horas de los amaneceres de los sábados, objeto de algún pequeño susto con cierto jarabe al que resultó ser alérgica y la parte baja de la cama el lugar preferido de Yoko cada vez que se abría la puerta y lograba colarse, donde pasaba las horas muertas al fresquito del suelo en la sombra.