Mi barrio efecto maqueta

Han sido varios años queriendo y finalmente llegó el momento de adquirir una buena cámara de fotos semi profesional. Ni demasiado barata que se quedase en algo normal ni tan cara que sirviese para tantas cosas que al final no sirve de nada y da la sensación de haber tirado el dinero. Un presupuesto ajustado para una Nikon D5100 que no venía sola, sino con un objetivo decente de 18-55 mm (en vistas de adquirir uno de 70-300 en breve) y un kit bastante majo, parka con forro polar, libro de fotografía, trípode y mochila.

Lo primero que hice al poner la batería en la cámara fue aprovechar para lanzar una foto efecto maqueta, un efecto que me cautivó en los vídeos de presentación del Festival de Eurovisión. Una técnica sencilla de conseguir y con unos resultados sorprendentes si se sabe dónde enfocar. Mientras una parte de la fotografía resulta enfocada pudiendo elegir la anchura del enfoque, el resto se va desenfocando gradualmente, haciendo parecer que tanto los objetos, casas y personas parecen de juguete contenidos dentro de una maqueta, de ahí su nombre.

Este efecto se nota mucho mejor con fotografías lanzadas desde un punto de vista cenital, aunque no tiene por qué ser siempre así, así que le hice una foto a mi barrio desde las alturas y este es el resultado.