Susurros de despedida

¿Cómo sienten los animales la muerte? ¿Hasta dónde son capaces de discernir entre más allá de no volver a ver a alguien y acostumbrarse a su pérdida y saber lo que ha ocurrido?

Dos gatos que han convivido durante largo tiempo, uno de ellos se aproxima a la caja en la que yace su compañero y allí permanece con la boca cerca de su oreja, como susurrándole palabras de despedida. Consciente de lo que está sucediendo o esperando que en algún momento se levante de nuevo.

18 años

No me he levantado tarde, pero bastante justo como para tomar una ducha, desayunar rápidamente, leer apenas 4 páginas de un libro e ir a trabajar. Qué hubiera sido de mi vida y qué sendero habría tomado de no haberme levantado tan pronto hace 18 años, si no hubiera tenido tiempo para tomar un desayuno tranquilamente en la mesa, si no me hubiera dado por poner el televisor, si tras finalizar los caballeros del zodíaco lo hubiera apagado. Demasiadas posibilidades pero una sola verdad: la realidad.

Yoko hoy hubiera cumplido 18 años, esa deseada mayoría de edad, una edad adulta en la que los sueños comienzan a cumplirse, en la que se abre un nuevo camino de posibilidades.

Siempre pensé que permanecería conmigo al menos 25 años, pero ese tiempo, ingenuo de mí, se quedó en poco más de la mitad. Probablemente ahora estaríamos haciendo lo mismo de siempre, lo que no tiene por qué cambiar si está bien. Volvería a despertarme y estaría con su cabeza cerca de la mía al primer movimiento. Me estaría esperando a que me arreglase y saliese del baño, tras beber unos sorbos de agua, impaciente por escuchar ese tintineo de la correa y volveríamos a ese recorrido de su mundo conocido. 18 años es mucho más de la mitad de mi vida, mi casicincuenta por ciento, te echo de menos.

Así es el nuevo Tintín de Spielberg

Chocante o no, estamos acostumbrados ya a verlo en papel y a haberle puesto nuestra propia voz, para después haberlo disfrutado en las películas y serie animadas. A finales de octubre llega un nuevo Tintín que, sin ser de carne y hueso (algo que ya se intentó), lo parece gracias al gran trabajo del equipo de animación. Este es el tráiler español de la primera de las nuevas aventuras del reportero y que si tiene éxito dará lugar a muchas otras más, al menos hasta completar el trabajo que Hergé nos dejó.

Por cierto, algunos piensan que Spielberg ha sido reflejado en la película como el malo, al menos se le da un aire.

Verano Azul, 30 años después

Nunca he querido volver a ver Verano Azul de nuevo. Al margen de las cientos de repeticiones, de la cantidad de chistes sobre el final de Chanquete o del evidente cambio de los protagonistas que un día nos sentaron a media España delante de la tele, lo que quiero que quede es aquella sintonía, aquellos personajes, sus historias y lo poco o mucho que me hiceron sentir mientras disfrutaba paralelamente de mi propio verano. No fueron muchos episodios, y tampoco había entonces una necesidad de continuar lo que bien había acabado, pero dejó un poso imborrable en todos.

Han pasado 30 años y los protagonistas de esa maravilla se reúnen de nuevo para compartir los lugares que les vieron rodar de pequeños o jóvenes, sin Chanquete. El tiempo pasa para todos y algunos han cambiado más que otros.

Viaje en tren

Los trenes forman parte de mi vida. Desde pequeño los he tenido cerca de casa y mi abuelo paterno me inspiró una cierta pasión y cariño por ellos, tanto que llegó a hacerme una maqueta que quedó inacabada debido a que nos abandonó demasiado pronto. Cada viaje en tren es diferente, por la compañía, por el espacio, tan diferente al de los agobiantes autobuses, porque sus amplios ventanales se convierten en cuadros paisajísticos y más aún en todo un derroche para los sentidos si se disfruta de un amanecer o un atardecer con la cara sobre el cristal y escuchando música.

El traqueteo de las vías, las paradas, las salidas al descansillo llenas de risas, confidencias y visitas a otro vagón. Toda una experiencia que se hace inolvidable y que se queda en el recuerdo en el mismo lugar donde se almacenan las páginas de un libro.

Amaral regresa hacia lo salvaje

No soy seguidor de Amaral por iniciativa propia. Como tantas y tantas veces, el boca a boca es un indiscutible conductor de ideas que a veces desemboca en un pqueño reducto de fans o en el triunfo más absoluto a dimensiones épicas. El gusto por Amaral me viene por una de mis hermanas y por una época en que no paraba de escuchar sus canciones y a mí no me quedaba más remedio que hacerlo, también porque muchas veces por ser mayores que yo, he aprendido de ellas y muchos de sus gustos musicales son míos también.

Ahora Amaral nos regala un album que viene en dos versiones, una de ellas con un CD exclusivo con canciones en versiones acústicas de las originales. “Hacia lo Salvaje”, así se titula, y así es el primer single que viene con un videoclip grabado durante el pasado mes de septiembre en tierras guatemaltecas, dirigido y realizado por Titán Pozo. Todo un canto a la vida, desde que nacemos dentro de la seguridad del hogar hasta que nos sumergimos en el lado salvaje de la vida.

Pilas que explotan

Las he conicido de todo tipo, de todos los tamaños y aspectos, las AA, las AAA, alcalinas, duracell, de los chinos, de petaca, para juguetes pequeño, grandes, mandos a distancia, radiocasetes y multitud de aparatos. Pues nunca había visto explotar una pila hasta este verano, y no sólo una, sino dos, una dentro del cacharro al que iba conectada y otra una vez fuera del aparato cuando ya se había agotado y enfriado.

La primera que explotó dentro del sensor de movimiento del juego EA Sports Active, sonó como si la correa de velcro se hubiera estirado y cedido, por eso apenas me enteré, sonó como un chasquido sordo y al abrir me encontré con que la pila estaba mojada y pensé que sería por el sudor de la propia caja al hacer tanto calor. Sólo unos días después, cuando una de las pilas se agotó, la saqué y dejé en mi estantería, supe que aquello había sido una explosión. De repente, sin sentido alguno, ya que la pila estaba fuera, sonó un golpe fuerte como si alguien tirase un lote de libros al suelo, exactamente el mismo sonido. Al principio no sabía qué había pasado hasta que reparé en la pila.

Después de eso, al menos ya sé cómo explota una pila y las consecuencias que puede tener si lo hace en tu mano, peligroso pero no tanto. Eso sí, se trataba de una buena pila, otro caso sería el de pilas malas con otro recubrimiento, después de esto, al menos con estos aparatos expuestos al calor y al contacto, mejo no probarlas.