Cuentos de terror

Una noche aparentemente apacible, un fuego que arde sacando de la oscuridad las inmediaciones, haciendo que titilen con brillos rojizos los ojos de aquellos que se aventuran a acercarse. Troncos, cajas de madera, el propio suelo, harán hueco a los seres impacientes que están dispuestos a escuchar acerca de sombras en la oscuridad, de hombres sin cabeza, de mujeres sin ojos, de leñadores con guadaña sin rostro, de seres amorfos con sierras mecánicas, de bandadas de cuervos con miradas desafiantes.

Los seres impacientes quedarán satisfechos, pero esa noche, antes de caer rendidos de sueño, vigilarán su espalda, aunque sepan que todo son cuentos de terror.