El día en que nació

Era de noche de sábado, un día 3 de julio, casi saliendo de la madrugada pero todo oscuro ahí fuera. De camino al trabajo, dos tormentas, una la que me pilló varios minutos antes de llegar con truenos y relámpagos y otra que se libraba en Madrid en casa de mi hermana, donde el parto era inminente. Dos caminos complicados para una misma noche.

Una mañana de trabajo relativamente tranquila, de repente, a eso de las 11:30 el cielo se despejó y por las ventanas entraron los primers rayos de luz. Entonces no lo sabía, pero Sofía estaba naciendo justo en ese preciso instante. Dos mundos paralelos dentro del mismo universo donde uno le comunica al otro un mensaje ininteligible hasta que todo encaja.