Cumulonimbo

Como nubes de algodón de feria rehogándose dentro de la máquina y adquiriendo ese color rosáceo, esas nubes que después uno atrapa con la lengua, enrolla con los dedos y saborea con la boca.

Así se alzan majestuosas las nubes en el cielo, rehogándose dentro de la máquina del tiempo y adquiriendo ese color rosáceo de la luz del sol, esas nubes que uno atrapa con la lengua, enrolla con los dedos y saborea con la imaginación.

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