De puentes colgantes

Los veía en las películas de Indiana Jones, siempre eran el escenario de pequeñas luchas y casi siempre acababan cortados por la mitad, con los malos al otro lado o cayendo hacia las profundidades y los buenos intentando salvar su propia vida y la de los demás aferrados a duras penas e intentando salir a la superficie.

El Puente de San Pablo en Cuenca siempre ha sido una fuente de ilusión y fobias. Cuando era pequeño lo cruzaba sin problemas, incluso me atrevía a frenarme en seco en mitad del mismo para mirar hacia abajo, a las rocas que lo miran desde el fondo. Sin embargo mi regreso a la ciudad trajo consigo un miedo a las alturas, no a las alturas en sí, sino a la sensación de desprotección en sitios altos.  Esa sensación de inestabilidad, de que todo se pueda desmoronar de un momento a otro ha ido creciendo sin sentido y hoy día soy incapaz de poner un sólo pie no sólo en este puente, sino en cualquier otro, sin que se me corte la respiración y me tiemblen las piernas.

Terra Nova está cerca, el espíritu de Parque Jurásico mezclado con la intriga de las series de nueva generación

Era la decada de los 90 cuando en el colegio se produjo un pequeño boom mediático, el de los dinosaurios, y todo gracias a la película ‘Parque Jurásico’. En clase, en el recreo, al salir, todos hablaban de lo mismo, incluso algunos profesores nos la recomendaban, ya que se aprendía bastante acerca de ciertos aspectos de estas criaturas que poblaban La Tierra hace ya millones de años.

Me programé por tanto una cita al cine un sábado, no recuerdo ni vagamente con quién fui, pero sólo sé que no fui solo a aquella sesión donde estuvimos esperando cerca de una hora intensa en una cola interminable para conseguir las entradas. Sí recuerdo que en la cola había gente que llevaba esperando mucho más, desde el inicio de la tarde (y era ya de noche). Conseguimos entrar y disfrutar como nunca. No se puede decir a día de hoy que sea una de mis películas preferidas, pero sin duda es una de las grandes, todo un referente, algo distinto que logró impulsar el interés por la ciencia… y por el cine. Las revistas se llenaban de reportajes y regalaban carpetas y pegatinas (la Teleindiscreta), hacían acto de aparición innumerables juegos y documentales para conocer la historia de los dinosaurios, el libro en que sestaba basada la película conseguía records de ventas y la siguiente entrega no tardó en ponerse en marcha.

Dos décadas después aquel espíritu parece dormido y de nuevo es él, el inimitable Steven Spielberg, quien después de fracasar con series magníficas pero sin el apoyo de la audiencia (véase el caso de Tierra 2, una obra de arte de la ciencia ficción mezclada con el drama que pocos supieron entender), regresa y se arriesga con Terra Nova cuyos dos primeros episodios se estrenarán entre el 24 y el 25 de mayo en FOX, la primera serie de ficción de nueva generación basada en el mundo de los dinosaurios y de nuevo el ser humano enfrentándose a más de 85 millones de años de supervivencia.

¿Conseguirá engancharnos a todos hasta el punto de considerarla dentro de poco una de las grandes? Dos meses nos separan de la respuesta y de la diversión, un poco más, esperemos que poco, para poder disfrutar de ella en España.