Jugando a los sinónimos

¿Sabes algún sinónimo de imaginar? ¿Sabes alguno de intoxicar? En su 11 cumpleaños mi sobrino se prepara para ir a natación pero antes llega la hora de hacer los deberes junto con su amigo que hoy ha querido pasar este día con él y… ¿a quién han acudido para preguntar sinónimos?

No recordaba lo divertido que era pensar en sinónimos de palabras y ha sido un rato agradable. Por cierto, los sinónimos que les he dado (los han escrito sin rechistar y sin poner pegas, confían mucho en mí xD) de imaginar = soñar y de intoxicar = envenenar. Esa es una de las soluciones.

Pretendían buscarlo en el ordenador por internet, pero ya estaba yo ahí para frenarles. Imaginación al poder.

fotografía de harsapati

Eurovision 2011 – Seis canciones para Lena y una elegida

Lena Meyer-Landrut ya tiene canción. Alemania celebró este año su preselección con el programa Unser Song für Deutschland 2011 en la que la ganadora del pasado año del Festival de Eurovisión fue la única protagonista interpretando 6 temas.

Alemania lo tuvo claro desde el primer instante. Poco tiempo después de ganar el festival de 2010, Lena fue anunciada como la próxima representante de su país para así intentar revalidar el éxito y aprovechar el interés que la cantante despierta en el público europeo. No obstante recordemos que Alemania, junto con el resto de países que conforman el Big Four, no hemos gozado de mucho éxito en los últimos años, quedando algunos relegados a últimas y penúltimas posiciones.

Excepto en España, donde parece que el festival se lo tome nuestra cadena pública como una obligación anual más que como una forma de hacer bien las cosas, el resto de los países de este Big Four parecen haberse ilusionado con la victoria del pasado año y por ello este año van a intentar dar lo mejor de sí.

Lena interpretó las seis canciones:

  • Maybe (composed by Daniel Schaub & Pär Lammers)
  • What Happened To Me (composed by Lena Meyer-Landrut & Stefan Raab)
  • Push Forward (composed by Daniel Schaub & Pär Lammers)
  • Mama Told Me (composed by Lena Meyer-Landrut & Stefan Raab)
  • A Million And One (composed by Errol Rennalls & Stavros Ioannou)
  • Taken By A Stranger (composed by Gus Seyffert, Nicole Morier & Monica Birkenes)

resultando la última de ellas la canción elegida para representar a Alemania en el próximo Festival de Eurovisión 2011.

Taken by a strager (enlace al vídeo original de la actuación en directo)

What happened to me (enlace al vídeo original de la actuación en directo)

Maybe (enlace al vídeo original de la actuación en directo)

Destino Eurovisión 2011 – Gala 4 – Lucía Pérez gana con la canción “Que me quiten lo bailao”

Arículo redactado para FormulaTV.

¿Dónde están las carpeteras cuando se las necesita? ¿Acaso esta especie en peligro de extinción sólo tiene vida casera de lunes a jueves y los viernes anda de picos pardos acabando reventadas a las tantas de la noche del domingo? Un complicado estudio el de estas, al que se puede dedicar muchísimo tiempo, pero sea como sea, hoy no estaban ahí para utilizar uno de sus delicados deditos para mandar al menos una canción decente al Festival de Eurovisión.

A RTVE parece que le da igual que toda Europa se pregunte si es que estamos atrasados en el tiempo, si vivimos en una especie de nube o si no le da vergüenza ajena realizar estas absurdas preselecciones que hoy han alcanzado un nuevo y álgido punto en lo que respecta a su estúpida y engañosa mecánica para el espectador.

Quien más quien menos, algunos ya se habrán dado cuenta al ver los rótulos bajo la pantalla de por qué ciertos candidatos de las galas anteriores jamás hubieran encajado en las canciones presentadas esta noche y por ende, por qué nunca fueron rescatados por el jurado, como también habrán sido conscientes de que las canciones elegidas no han sido precisamente por voto popular ni mucho menos. Hemos tenido que ver cómo se repetían algunos autores de los temas compuestos con gran resignación, la misma resignación que hemos tenido durante toda una semana escuchando esas melodías y letras que en más de una ocasión hemos deseado que fuesen una broma.

No, eran ciertas, tristemente ciertas.

Ver a Anne Igartiburu leer las normas de la selección de la noche es algo que ya a estas alturas no debería asustarnos demasiado, sí debería espantarnos que la presentadora no las conociese y las haya tenido que leer casi sin entender nada de lo que estaba diciendo. La sorpresa ha llegado cuando de repente ha comunicado que el jurado descartaría 2 canciones de cada artista. ¿Perdone? ¿Dós canciones? ¿No era sólo descartar una?

Sí, queridos espectadores, lo de esta noche se trataba de elegir una CANCIÓN. ¿Alguien me puede decir si lo que ha posido votar mediante SMS y teléfono ha sido una canción? Yo no. Si de 3 temas de cada artista restamos 2, nos queda por pura matemática 1. Es decir, que lo que menos hemos votado ha sido una canción. Entonces, ¿qué es lo que hemos votado para ir a Alemania? Lo podríamos resumir de varias formas:

a) érase una canción pegada a una artista

b) una de las peores canciones que hemos elegido jamás

c) he votado por Lucía Pérez a pesar de que ni a ella le gustaba el pedazo de marrón de canción que le han impuesto

d) he flipado con la gala

Si se tratara del concurso ¿Quién quiere ser millonario? (50×15 en los tiempos de las pesetillas) descartaría la respuesta c) y me quedaría con el resto, aunque muy seguramente muchos se sientan identificados con alguna o varias de las respuestas.

Mientras Sole Giménez sustituía con acierto, un poquito de lógica y buen saber hacer a la “otra” que ya hizo lo que quería hacer en ese programa, cantar e irse y un público enfervorecido levantaba esas tremendas pancartas dignas de carpeteras de DIN A-4 con dibujitos a rotulador (ya me gustaría a mí saber quién, cómo y en cuanto tiempo las han pintado e incluso si lo que portaban entre las manos reflejaba su opinión), hemos ido viendo pasar entre nuestros delicados oídos 9 canciones, a cada cual más fea, en el sentido de enviarla a un festival donde los artistas, tanto cantantes como compositores, se mueren por ir, se dejan la piel en lo que hacen y dan lo mejor de sí. Tan sólo dos canciones, a mi juicio, han conseguido un notable y todo gracias al esfuerzo de quien las interpretaba, que han conseguido creérselas.

Que el nivel de los temas ha ido bajando a medida que transcurría la gala, creo que es un sentimiento común. Más de uno debe haberse echado una buena cabezadita en el sofá escuchando la monotonía pedante de “C’es la vie. It’s all right!” de Lucía Pérez o “Sueños rotos” y “Diamonds” de Melissa, esta última especialmente un despropósito total, uno de esos temas que a uno le hacen recapacitar sobre qué hace el jurado que los elige mientras se supone que hace su trabajo y piensa en el futuro de la canción para un público europeo. Aquí no voy a poner posibles respuestas, aunque apuesto a que todos los que disfrutamos el festival tenemos una muy clara en la mente.

Frente a estos temas y recapacitando al volver a oirlos, se encuentran otros como “Abrázame” de Lucía Pérez o “Evangeline” y “El sol brillará” de Auryn, que si bien no destacan hacia el sobresaliente, sí poseen ese “algo” que según se escuchan repetidas veces logran captar tu atención de alguna forma, especialmente el último mencionado con el quinteto al frente. Lo cierto es que esta gala me ha animado a hacer algo que no hacía desde hace un tiempo, poner una nota en bruto a las canciones y de las que acabo de mencionar, en su primera pasada ha suspendido con un 3, por mucho que fuese la favorita de una encarnizada Reyes del Amor, que hoy más que nunca ha sacado sus uñas postizas para arañar a Boris, aunque visto lo visto, más que hacerle herida le ha hecho cosquillas.

¿Pensaremos en Boris cuando veamos salir al escenario a Lucía Pérez con la canción ganadora? Quizá no. Pero a buen recaudo sí que nos acordaremos de él si la cosa no va bien en las votaciones. Una gran polémica en la que por un momento casi se cambian las normas del concurso, que ha durado un tiempo extra para la ganadora, ocupando más tiempo en escena que el resto de sus compañeros y que también ha influído para que el público la viese como una pequeña víctima. Votos extra que no debían haberse producido, pero siendo repetitivos, ¿qué esperamos a estas alturas de una cadena que no se preocupa por lo que manda y que ni siquiera nos emite la semifinal en directo para que los fans podamos verla?

“Volver” de los Auryn no ha estado ni tan mal, sólo un poco descafeinada. No deja de sorprender que justo la canción que más les gustaba y en la que más han trabajado, no haya tenido un trabajo más vocal como sí han tenido el resto de temas interpretados por ellos. Un estribillo con un mayor registro de tonos en las voces hubiera quedado perfecto. Y aunque ellos eran mis favoritos, he de reconocer que nada más comenzar la gala Melissa (a la que por cierto nunca hubiera pasado a la final) con su  “Eos” he llegado a sentir que quizá esas canciones que tan sosas me parecían grabadas en estudio, pudieran ser todo un acierto. Pero estaba muy equivocado, “Eos” era el principio y el fin de mi sueño. Algunos dirán que la canción tenía muchos gritos, pero en fuerza no le ganaba ninguna y por un momento me he sentido dentro de un verdadero Festival de Eurovisión.

Y así, entre los dos guitarristas de postín al fondo del escenario que nos han acompañado durante un mes sin faltar ni una sola vez a su cita (el que llevaba gafas de sol y el que no, que menudas risas se han montado ahí detrás, ya dije que les había seguido de cerca), se elegía ante la audiencia, con un apoyo abrumador del 68% (que por un momento pensé era el voto carpeteras a los Auryn, con lo cual hubiera podido perdonarles hasta que Laura gane este GH 12), la canción “Que me quiten lo bailao”. Una canción sencilla, muy sencilla, de estas de orquesta de pueblo con el “parachururuchuru parachurururururu aaaa” que seguro que triunfa en Europa a pesar de haberlo copiado de una famosa canción “No dudaría” (ahí, con un par).

Con este nuevo estilo de preselección, RTVE quería volver a imponer sus normas, evitar que ciertos personajes no profesionales del mundo musical se infiltrasen y se convirtiesen en fenómeno social siendo imparable su camino hacia el triunfo final, imponer el arte y las buenas canciones ante la “chusma”. Una cadena que en su web se atreve a poner:

“A pesar de las dificultades y discrepancias, finalmente el 68% del público ha votado “Que me quiten lo bailao” como su canción favorita, un tema compuesto por Rafael Artesero, autor de las canciones presentadas por Andorra en 2005 y 2006.”

Sí, el público es el que ha elegido la canción y Rafael Artesero (con todos mis respetos) ha sido el autor de los temas que han conseguido que Andorra no pase ni una sola vez a la final. Ahora ya podemos escuchar la canción ganadora tranquilos, sabiendo que hay alguien que vela por que escuchemos buenos temas, que lucha por llevarnos a festivales internacionales con total dedicación. Ahora podemos escuchar “Que me quiten lo bailao” y saber que eso es lo mejor que podemos elegir.

Mucha suerte a Italia, este año seré italiano.

Eurovision 2011 – Las canciones candidatas de Auryn

Uno de los grupos favoritos de la audiencia llegan hasta la final. Les conocemos desde hace ya mucho tiempo los seguidores de Eurojunior, cuando llegaron mucho más pequeños a esa especie de academia de enseñanza que por desgracia ya ha desaparecido, con toda la ilusión por representar a su país en el festival de música europeo para los más pequeños.

Ahora, con casi 10 años más a las espaldas, ya han crecido y quieren dar el salto de Eurojunior a Eurovisión y sólo les hace falta un empujón para comenzar. Estas son las tres canciones elegidas para ellos.

Volver

El sol brillará

Evangeline

Eurovision 2011 – Las canciones candidatas de Lucía Pérez

Hasta ahora la favorita del público, la única candidata que fue salvada por la audiencia con un pase directo a la final y sin pasar por la decisión del jurado. Lucía Pérez interpretará en la final sus tres temas elegidos para ella con la misión de atrapar la espectación del público y lograr que uno de sus temas se convierta en la canción que nos represente el el próximo Festival de Eurovision.

Que me quiten lo bailao

Abrázame

C’est la vie! It’s all right

Gente con un sueño: cantar – Del trisite final de OT y otras cosas

Ayer fuimos los primeros en saberlo, cuando aún nadie se había enterado, supimos que OT iba a ser cancelado, aunque se desconocía cómo transcurriría la final del concurso o si ni siquiera la habría. Los minutos pasaron lentamente en lo que parecía una agonía y la información poco a poco iba llegando, una gala final el próximo domingo para elegir al ganador.

Así, sin más, como cuando alguien te deja y te quedas pensando que hace un momento estaba ahí a tu lado, igual.

El concurso se va tal y como vino, con el interés de un público, que ya está cansado de ver siempre lo mismo, bajo mínimos. Recuerdo los días en que todo comenzó allá por otoño de 2001, cuando la audiencia daba la espalda durante sus primeras semanas al que se convertiría después en el reality musical más visto de la historia, cuando vagabundeaba de hogar en hogar de la residencia, ocio a ocio intentando que alguien me dejase ver el concurso sin éxito, aunque al final lo conseguí, cuando pasadas las primeras semanas, ya no había hogar en que no se viese, convertido en tradición y cita obligada, cuando entre risas cada semana nos aprendíamos las canciones de la gala (mi querida canción Azul que no se despegará de mí en la vida como tampoco de aquellos a los que taladré el oído aquella semana).

Así acaba todo, aunque no todo es malo, Geno ya ha cumplido su sueño al menos, ser finalista de OT. Quién se lo iba a decir, primera expulsada y a punto de ganar, ha hecho historia.

El desgaste del concurso era bien sabido desde la última edición. Muchos buscan excusas ahora, que si la presentadora, que si la directora, que si los profesores, que si el casting de concursantes, que si la elección de temas, que si el jurado sin la presencia del hombre de gafas… todo paja. La verdadera realidad es que este año todos los realities han sido un auténtico fracaso y que sólo uno ha ganado la partida (aunque a punto ha estado de correr la misma suerte), Gran Hermano, que como su lema inicial decía: “solo puede quedar uno”.

Aunque he sido consciente de que no me he divertido tanto como en otras ediciones, no he dejado de verlo y no oba a dejar de verlo, como Nina dice, nos merecemos un respeto. Pero hoy día, y hay que entenderlo, por mucho que algo nos guste, si no gusta a la mayoría o no es rentable de alguna forma, deja de existir, es lo que nos ha tocado vivir.

Por eso, y a modo de reivindicación, quisiera dedicar todas estas palabras a aquellos que alguna vez han soñado mientras cantaban en la ducha, en el salón o en el karaoke, que eran grandes estrellas y estaban en un escenario frente a una multitud, a los que han llorado mientras cantaban esa canción con letras sentidas que llegaban a tocarles el corazón, a los que alguna vez han sentido ese vuelco al corazón que sólo producen ciertas canciones, para cada uno distintas, a los que aún desafinando, siguen cantando para que la música nunca muera.