Hacer de lo desconocido la normalidad

Cuando las cosas nos superan, cuando el miedo o simplemente lo desconocido entra en nuestra casa por sorpresa, sin invitarlo ni esperarlo, nos sentimos indefensos, como si hubieran violado un código de conducta, invadido nuestro espacio vital.

Tendemos a evitarlo, a odiarlo, a despreciarlo, pero en otras ocasiones no queda más remedio que enfrentarse a ello cada día.

Y de la continua exposición surge lo inevitable, de repente nos damos cuenta al echar la vista atrás que sólo esa exposición a los miedos, ha hecho que la superemos, que aprendamos a verla desde un punto de vista diferente, que hagamos de ese algo desconocido la normalidad.