Pequeños secretos

Todo el mundo oculta algún pequeño secreto. Lo cobija en algún lugar que nadie pueda alcanzar y se convierte en esa palabra impronunciable que sólo nosotros conocemos, enterrándola en lo profundo de un océano inmenso, bajo el agua, debajo de la tierra del lecho donde yace.

En ocasiones sin importancia, el tiempo hace benigno a ese pequeño secreto y lo desenterramos para presentarlo a todo el mundo, porque ya no nos parece vital para nuestra vida, porque su tiempo de verguenza ya ha pasado. Otras veces sin embargo ese pequeño secreto, como cierto personaje diría, se convierte en nuestro oscuro pasajero, acompañándonos de por vida.