Somos lo que queremos cuando queremos

Nos mimetizamos con nuestro entorno, somos diablos cuando hay que serlo, somos agradables cuando hay que hacerlo, somos capaces de ser lo que queramos cuando queramos de forma inconsciente o consciente. Pero bajo la mirada de los demás se esconde el límite a nuestra fechoría, porque todo depende de cómo se mire, como los enemigos a la mariposa, donde se dibuja una cara amenzante no hay sino dos alas hermosas.