Querer decir algo cuando se tiene claro… y no saber cómo y cuándo

… cuando piensas durante horas y días en cómo y cuándo decirlo, cuando las frases corren por la cabeza y crees tenerlo todo atado y de repente se te olvidan y vuelta a empezar… y te das cuenta de que ya nada sale tan fluído como había salido antes al pensarlo, que donde antes estaban la cordura y racionalidad ahora no existe nada y todo lo que pueda decirse suena mal.

Después de darle más y más vueltas, caes en la cuenta de que hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, se te va a volver a olvidar y encuentras una solución a todos tus males: cuando llegue el momento, lo que salga, saldrá.