Echando de menos a Marilia Andrés Casares

Es difícil olvidar cosas que de alguna forma marcaron un camino. 15 años han pasado ya desde que nació Ella Baila Sola sin muchas pretensiones, aunque la calidad de sus voces y el ritmo de sus canciones muy pronto fueron un referente musical que corrió de boca en boca hasta ser lo que fue y del que hoy por suerte aún nos queda su recuerdo muy bien llevado por Marta y Rocío con EBS.

El pasado fin de semana volví a sacar de su encierro el último disco del antiguo grupo, paseando por todas y cada una de sus canciones, comprendiendo que en cada una de sus letras está escrito el final, un final que con “Infinito” llega a su punto más emotivo, la última vez que escucharíamos sus voces en una canción original de la banda.

Entre las páginas del libreto del disco reparé en las fotos de Marilia, en las últimas informaciones que Marta dijo acerca de que no quiso volver a formar el dúo y de que está alejada del mundo de la música profesionalmente, con una vida muy lejos de aquí y me entristeció saber que jamás volvería a escuchar su voz.

Desde aquí, si por suerte en algún momento leyese estas letras, tengo la necesidad de decirle que la echo de menos, su inconfundible voz, el mensaje de sus canciones, que a buen seguro muchos estamos deseando volver a escuchar, aunque no haya conciertos, ni giras, ni marketing, por puro placer, para llenar esos momentos alegres o tristes con una voz que ya es de la familia.

Como ella misma firmaba cada disco: Besos y vueltas de campana.

Te esperamos siempre.