La hora de colgar los juguetes

La ilusión y el nerviosismo crecen cuando la hora se va acercando. Un árbol de navidad vacío en su base, unos zapatos que descansan fuera de unos pies que se van alejando de puntillas para no sentir el frío del suelo, directos a la cama. Una manta que da mayor calor que nunca, refugio de deseos de lo que será mañana.