De cómo Arturo Requejo, Iván e Indhira como tronista se adueñaron del plató de Mujeres y Hombres y Viceversa

Quede dicho desde el principio que soy seguidor perenne de ambos programas, Gran Hermano y Mujeres y Hombres y Viceversa, que nunca me he perdido ni una sola de las galas del reality ni uno solo de los más de 600 programas del arte de la seducción, aunque como en todas partes, hay personajes insorportables y de eso ninguno de los dos se salva.

A pesar de mantener siempre e incluso incrementar a los fieles seguidores, Mujeres y Hombres y Viceversa no pasa por una de sus mejores etapas en las mañanas en cuanto a cuota de pantalla, algo que ya le pasó al programa en dos ocasiones cuando se emitía por las tardes, saliendo de dos baches importantes, renovándose y sabiendo aprovechar cada una de sus bazas para captar a la audiencia. En esta ocasión se trata de la primera vez que el programa de citas pierde cuota en la franja de las mañanas (que no seguidores) debido a que se incrementa por estas fechas el consumo televisivo, que prefiere otras cosas como ver girar una ruleta mientras de fondo el público grita, por ejemplo.

Para combatir esta situación, Magnolia y TeleCinco han decidido poner como tronista a una de las más controvertidas concursantes del pasado Gran Hermano 11, Indhira, a pesar de echarse encima a todos los fieles seguidores del programa que estamnos en contra del reciclaje y mucho más aún de gente de otros programas que se cuelan para sacar cacho de donde sea.

Desde que conocí la noticia de que Indhira ocuparía el trono, mi indignación ha ido incrementándose con el tiempo, más aún cuando se rumoreaba que Ivan y Arturo estarían también en el programa de alguna forma, ya que precisamente estos tres forman parte de esos personajes impresentables que no hay por dónde cogerlos, que no soporto. Imaginar y ver cómo se sienta en el trono con esa sonrisa estúpida en la boca y ese gesto ladeando la cabeza que parece una gata en celo mientras por dentro debe estar pensando en que se lo va a llevar calentito para casa, es una sensación que me quema por dentro.

Los primeros compases no fueron ni tan mal, al menos entró con un poco de humildad, acaparando la atención requerida por tratarse de ella (vamos, por haberse acostado en todos los rincones de la casa de GH y ser agresiva, no por nada más) como era de preveer y diciendo que quería que se la tratase como una tronista sencilla y no como una concursante ni colaboradora (ella sabrá por qué sacó esta palabra, quizá por el montante de euros que le caerá en el bolsillo cada día).

La humildad le duró poco. Nada más recibir unas cuantas críticas de su compañera de trono, Honinse, a la que incluso la propia presentadora hizo de menos en detrimento de la payasa, y de otros ganchos, comenzó a ponerse a la defensiva insultando como sólo ella sabe hacer, con ironía (curioso que digan que la ironía es de seres inteligentes, será la excepción), dando lugar a un bochornoso espectáculo que sólo acababa de comenzar.

Lo que ocurrió a continuación me da hasta vergüenza ajena. Para mí, seguidor empedernido del programa desde su comienzo aquel 9 de junio de 2008, tan orgulloso defendiendo siempre el formato en todas partes, a pesar de haber vivido indignadísimo (un saludo a quien ya sabe) el engaño de Efrén y otros que le seguirían con la mejor de las caras y con emoción y diversión, el programa presentación de Indhira en el trono fue uno de los más patéticos que haya visto.

Por si la payasa no estaba suficientemente subidita de ego, mejor dos por el precio de uno. Ivan, ganador de GH 10 (gracias a la secta que se creó en esa gatera apestosa donde sólo pueden insultar Senador y compañía cuando les place y donde son tan cultos) irrumpió en el programa como si fuese el dueño del mismo, insultando, atención!!! insultando a nuestro querido (odiado a veces por qué no decirlo) Vicente.

Vicente, que ha estado desde el primer programa, quizá el que más se acerca a la opinión de la calle, expuso su opinión, esa que todos tenemos, que no queremos a esa gente en el programa, queremos gente nueva. Vio cómo le llovían cuchillos por todas partes con una Indhira y un Iván creciditos que creían que estaban en una mesa camilla de Sálvame. Lo peor de todo es que Emma García no puso remedio, ni siquiera dijo una palabra para defenderlo frente a estos personajes asquerosos. Al contrario, arremetió incluso más contra él pinchándole donde más le dolía y haciendo lo mismo con una Honinse indignada porque no se le hacía ni caso y para más inri la presentadora se burla de ella diciendole que si tiene envidia.

Pero la cosa no había terminado, aún quedaba el tercer elemento, Arturo Requejo saltó al plató en calidad de ¿amigo? (jaja, espera que me ría) de Indhira para aconsejarle sobre los chicos, un tío que se la ha follado en todas partes, que la ha humillado delante de toda España, que ella se ha encargado de que le veamos como el malo y ahora son ¿amigos?

Arturo se unió a la guerra Vicente VS chusma de GH atacando al gancho y no sólo eso, sino que siendo consciente de que los tres habían sido llevados allí para levantar la audiencia del programa, se atrevió a burlarse de los índices de share del programa sentenciando a Vicente a un despido inmediato si la cosa no mejoraba (Vicente es docente con excedencia, Arturo, sólo es pito duro donante de esperma por las televisiones, debería mirar un poco más a ver quién es el que necesita trabajo). Todo, vuelvo a repetir, con una Emma impasible que debe importarle un carajo ya dónde termine su programa al igual que a la productora entera.

Un 16,1% ha sentenciado el estreno de la payasa, superado con creces por la final precipitada de nuestra querida Carmen. Hasta se me ha pasado por la cabeza cambiar de opinión y ahora soy consciente de que preferiría a Maikel de tronista, incluso otra vez a Silvia Sicialia, es más, al mismísimo Efrén engañándome, que a esta panda de impresentables que han ido a reirse del programa, de la audiencia que saca y de los que lo vemos.

Amo el formato de Mujeres y Hombres desde que lo veía en italiano y prefiero que muera por baja audiencia manteniéndose con su particular y única forma de hacerse, con sus altibajos, con sus personajes reciclados, con sus confidencias, con la Jenny y sus papeles confidencia de vez en cuando, con el mojo picón, con Maikel actuando, con las risas que nos trae cada edición, a ver cómo se levanta gracias al tirón que despiertan unos personajes que atraen a unos seguidores que cuando todo acabe ya no estarán ahí para seguir viéndolo como sí hemos hecho los auténticos fieles día a día a pesar de haber aguantado un tirón.

Al final, ni unos ni otros y mejor haberlo dado todo manteniendo la esencia dentro de las variantes, que haberse vendido al diablo.

Y yo que hace unos meses escribía esto… ya no lo quiero. Sólo le faltó a Mercedes Milá haber irrumpido en el plató y haber tirado por las escaleras a Emma García (y Emma dando las gracias por haberlo hecho).

2 comentarios en “De cómo Arturo Requejo, Iván e Indhira como tronista se adueñaron del plató de Mujeres y Hombres y Viceversa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s