Recuerdos que se esfuman

El día y todo lo que trajo con él van quedando atrás como el camino. Piedras y barro, asfalto, árboles, terrenos, casas, van pasando con cadencia al lado de la ventana y todos los recuerdos se van esfumando en el mundo físico para materializarse cada vez con más fuerza en el mundo espiritual de la mente de donde tardarán mucho tiempo en borrarse.