Una ventana a la curiosidad

Si mañana entrásemos en nustra casa al llegar del trabajo, la compra o donde quiera que fuimos y encontrásemos a un animal salvaje rondando por nuestras habitaciones, comiendo nuestra comida y realizando estropicios por doquier, nos asutaríamos, algo a lo que sin embargo están acostumbrados los habitantes de muchos condados en el mundo, no cerrar bien puertas y ventanas puede traer más de un quebradero de cabeza.

Si de paso encontrásemos a este animal salvaje mirando plácidamente por la ventana como si se estuviera tomando un  tiempo de relax, la situación ya sí sería realmente curiosa.