50 megas reales y un ordenador roto

Las desgracias y las gracias suelen venir de la mano, es algo a lo que uno no se termina de acostumbrar.

Si el ordenador desde el que estoy escribiendo ahora mismo está desfalleciendo por momentos con pantallazos azules inesperados que surgen cuando menos me lo espero dejándome un texto en la estacada (con el estado de nervios e impotencia que eso conlleva), esto se une a la agradable noticia de que el próximo martes posiblemente esté disfrutando de mi línea de 50 megas gracias a una oferta donde no pagaré ni un céntimo más, sino 0,60€ menos. Y digo “posiblemente” porque es posible que llegue el técnico y diga que aquí aún no me llega esa velocidad, entra dentro de las posibilidades, a pesar de que todo juega a favor, ya que el destino situó la central a dos manzanas de aquí (lo de manzanas suena muy yanqui, podríamos llamarlo, a dos calles de aquí).

De 6 megas actuales a 50 va un trecho, supone un incremento de más de 8 veces la velocidad actual. ¿Cómo será la experiencia de sentirse casi japonés avanzado? Espero descubrirlo.