Lo que quiero, lo que no quiero

No deseo palabras que se pierden en el tiempo, no deseo vagas esperanzas de algo que ya está profundamente dormido, no deseo que me digas cosas para hacerme sentir bien, para pretender simular que no hay daño, que no hay dolor, que no hay un motivo cierto para sentirse mal.

No quiero que te acerques sólo para consolarme, que me sonrías cuando tu rostro no te lo pide, que me regales palabras que realmente no piensas. Quiero que te acerques porque así lo quieres, que me hables porque te apetece, que rías porque estás bien.

No quiero que no seas tú. Quiero que seas tú.