Noddy, ahora despierto, ahora dormido

Flashback de nuevo hacie el primer día de Noddy en casa, de visita antes de adentrarse en nuestras vidas durante aquellos inolvidables 9 días.

Quizá por el efecto de la vacuna y porque había jugado ya demasiado, lejos de la presión del más pequeño que gusta de achucharlo tan fuerte que lo asusta, Noddy se sintió protegido en los brazos de la yaya y comenzó a quedarse profunda y plácidamente dormido.